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UN CUENTO ANTES DEL DÍA DEL PERDÓN

Estando ad portas de Iom Kipur (Día del Perdón) quisiera compartir la siguiente reflexión con todos Uds.

Desierto
Cuando te sientas bloqueado por lado y lado, y ya no tengas más fuerzas, no olvides alzar la mirada al Cielo e invocar a D-s.

¡Qué difícil es caminar por el desierto de la vida y persistir hasta llegar a la Tierra Prometida de cada uno de nosotros! Son innumerables los obstáculos, desafíos, problemas y trampas que hay que sortear para poder llegar a la Tierra donde nuestros sueños son la realidad.

Surge entonces una pregunta que cada uno de nosotros debe responder en su corazón: ¿Puede uno enamorarse de su proceso aunque no haya llegado aún a su Tierra Prometida?

Yo tengo certeza de que sí. Permítanme decirles porque, para mí, sí se puede.

Una Historia

Hace muchas huellas atrás, en mi viaje por el desierto de la vida, mi hermano, Javier, me contó una bella historia que dice así:

Había una vez un maestro que caminaba con dos de sus discípulos. El discípulo de más edad y antigüedad tenía muchas responsabilidades delegadas por el maestro, mientras que el discípulo más joven  no tenía ninguna. Por el contrario, el discípulo joven se conformaba con poder caminar al lado de esos dos sabios y escuchar sus conversaciones.

Un día, caminando por el bosque, el discípulo más antiguo le preguntó al maestro. -“Maestro, ¿cuándo cree Ud. que yo voy alcanzar la iluminación?”- El maestro respondió:

Bosque
No importa cuánto te falte. Persiste en tu fe y no te sueltes de la Mano de D-s. Junto a É-l llegarás.

-“Hijo, ¿alcanzas a ver todos los árboles que hay en este bosque?” El discípulo mayor respondió que sí. Entonces, el maestro sentenció: -“Hijo mío, la suma de todos los árboles del bosque es igual al tiempo en que tú te demorarás para alcanzar la iluminación.”

El discípulo mayor se ofuscó mucho con esa respuesta y comenzó a gritar que era injusto pues él hacía tanto tiempo que le servía de manera abnegada, cumpliendo con todas sus obligaciones. Además, le dijo al maestro que él era el discípulo más antiguo y preparado de todos sus alumnos y, por ende, merecía mucho más.

El maestro intentó calmarlo pero fue inútil. El discípulo mayor dio media vuelta y se marchó en dirección opuesta a ellos.

El maestro respetó la decisión de su discípulo más antiguo. Mientras el discípulo mayor se alejaba, el maestro lo siguió brevemente con la mirada y luego  dio media vuelta para seguir caminando con el discípulo más joven en el bosque.

Entonces, el discípulo más joven decidió atreverse a hacerle una pregunta al maestro. Le dijo: -“Maestro, ¿cuándo me iluminaré yo?

El maestro se detuvo y lo contempló con curiosidad. Le dijo al discípulo más joven:

-“Hijo mío, ves cada uno de los árboles de este bosque?” El discípulo respondió:

-“Sí, maestro.”

Luego, el maestro le preguntó: -“Hijo mío, ¿ves cada una de sus ramas?” El discípulo volvió a responder que sí.

Entonces, el maestro le volvió a preguntar: -“Hijo mío, ¿ves cada una de las hojas, de cada una de las ramas, de cada uno de los árboles del bosque?” El discípulo joven lo miró y respondió que sí.

El maestro se sonrió y le dijo: -“Hijo mío, la suma de cada hoja, en cada rama, de cada árbol y más, es el tiempo que tú te vas a demorar en iluminarte”.

Alegría en el bosque
Una vez mi hija menor, cuando tenía dos años, saltando de alegría y elevando sus brazos hacia la parte de arriba de nuestro armario, me pidió que le diera vitamina C. Yo le respondí: “como no te voy a dar si me lo pides de esa manera”. En ese segundo supe que la enseñanza era para mí.

Entonces, para sorpresa del maestro, el discípulo joven comenzó a saltar de alegría de un lado al otro. El maestro desconcertado con la reacción del discípulo joven le preguntó: -“Hijo mío, ¿por qué saltas de alegría si te acabo de decir que te vas a demorar mucho más tiempo que el anterior discípulo?

El discípulo joven, desbordado por su alegría y, sin parar de saltar y bailar, le dijo: -“¡Maestro, maestro, porque Ud. me acaba de decir que yo me voy a iluminar!”

Iluminación
La Luz del Árbol de la Vida

 

En ese mismo instante, del Cielo, cayó un rayo de Luz sobre la cabeza del discípulo joven iluminándolo.

 

Fin, pero siempre continúa

Una Nueva Historia

Ahora que ya conocen este cuento, permítanme una licencia literaria para hacerle algunas modificaciones.

El discípulo mayor en su ira, antes de seguir su camino, le grita al maestro: “Quién como yo”.

Por otra parte, el discípulo más joven, una vez que ya estaba iluminado le dice sabiamente al maestro: -“Maestro, ahora que tengo cercanía a D-s, ahora que lo sé todo y que tengo todo, ¿Cómo voy a poder enseñarle el esfuerzo a otro si yo no tuve que esforzarme? ¿Cómo voy a enseñar la persistencia si yo no tuve que persistir? ¿Cómo voy a enseñar a valorar la cercanía a D-s si a mí no me costó acercarme? ¿Cómo voy a poder dar de lo que he recibido de D-s a otros sin sentir vergüenza, si yo no tuve que trabajar duro por ello?

El maestro orgulloso de la sabiduría y honestidad que mostraba su discípulo le dijo: -“Hijo mío, habla con D-s, É-l sabrá.”

El discípulo joven entonces comenzó a orar y meditar hasta que sintió el calor de un amor infinito que lo contenía y le provocaba que lágrimas brotaran de sus ojos sin parar. Luego, escuchó la voz de D-s en su corazón que decía: -“Puedo concederte eso que deseas también, sin embargo, debes saber que sufrirás mucho”.

El discípulo, con mucho respeto y humildad respondió: -“Mi Señor, no permitas que tu servidor tenga una Luz por la que no haya trabajado.”

D-s le respondió:-“Así será. Ya no comerás del pan de la vergüenza.” Y agregó, -“Para tu buen caminar, de ti una compañera sacaré. En tu soledad ella a tu lado estará y el amor no te dejará olvidar”.

Amor
En el amor verdadero siempre hay tres: El hombre, la mujer y D-s.

Entonces, D-s dividió su alma en dos mitades perfectamente complementarias y le dijo a él: -“Cuida que no se vuelva una ayuda contraria.”

En sus corazones, D-s con fuego eterno talló y grabó lo siguiente: “El amor verdadero nos reunirá”. Los bendijo a los dos y les hizo cuerpos. A él lo hizo co-Creador y a ella la matriz que nutre, contiene, forma y da a la Luz. Les dijo: -“Con sabiduría será un vehículo espiritual, en la ignorancia, serán esclavos de la carne. De su fruto serán responsables ante Mí.” Los volvió a bendecir  y  a otro mundo los mandó.

El discípulo mayor, lejos de la Luz, alzó su ojo y observó todo lo ocurrido. Completamente envenenado por su propia envidia, codició cada una de las bendiciones del discípulo menor. Lo que D-s no le dio, él lo tomaría por la fuerza. El miedo, la mentira, el engaño, la traición, el robo, el asesinato, la violación y toda forma de idolatría serían su moneda de cambio. Acosaría al discípulo menor y a su mujer para corromperlos y esclavizarlos hasta destruirlos por completo.

En su afán, los engañaría y manipularía, una y otra vez,  para que lo único que puedan crear con sus dones sea su autodestrucción. De esta manera, él se vengaría por lo que no recibió y saciaría su odio en contra de D-s.

El Mensaje

Árbol de la Vida
El Árbol de la Vida tiene 10 sefirot (esferas de Luz Divina) y 22 conexiones entre ellas que corresponden, en total, a 32 senderos de sabiduría. En hebreo, la palabra “lev” (corazón) tiene un valor numérico de 32.

Una eternidad ha pasado desde entonces y la historia aún no tiene un final a firme. ¿Cómo terminará? Sólo Ud. lo sabe en su corazón. Pregúntese Ud. mismo: ¿En la práctica, la mayor parte de las veces, sus pensamientos, emociones y acciones fortalecen al discipulo mayor o al discipulo menor?  La respuesta a esta pregunta es la que revelará a quién se está Ud. apegando en su vida.

No obstante lo anterior, el discípulo menor y su mujer en 10 tablas de arcilla, “diez y no nueve, diez y no once”, dejaron el siguiente mensaje para su descendencia:

Amados hijos e hijas nuestros, sepan que: “Único es el origen de D-s, Un sólo principio es la individualidad de D-s, la permutación de D-s es Única”. Hemos vivido en la consciencia de polaridad solamente para revelar Su Unidad y retornar a É-l con las manos llenas de Sus bendiciones.

La Luz y el Arco Iris
Escondida detrás de la polaridad de los colores del Arco Iris está la Luz Blanca, la Luz Única, que le da su origen. Nuestra misión es recomponer los distintos colores del Arco Iris en la Luz Blanca. Dicho de otra forma, elevarnos por sobre la consciencia del Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal (polaridad) para alcanzar la consciencia del Árbol de la Vida (Unidad).

Maestros vendrán a enseñarles la Ley de D-s, pues el mundo que hemos habitado no tiene Luz propia.

Durante el año habrá un día especial en que podrás pedir perdón con más bendición que en los demás días. Dos ofrendas haréis en este día. Una para nuestro D-s Todopoderoso, Misericordioso, Amado y Fiel, que redime tu alma y, otra, para el Otro Lado (oscuridad), sin cuyos obstáculos no habríamos podido revelar la Luz de la oscuridad, transformar las maldiciones en bendiciones, y pararnos “firme de corazón” ante el Santo, Bendito Sea É-l. Sean justos y no nieguen parte, así volverán a la consciencia de la Unidad y se podrán apegar al Santo, Bendito Sea É-l, que es Uno. Y É-l será su escudo en este mundo.

Sean sabios e inteligentes para discernir con conocimiento y no apartarse de Sus Leyes, Mandamientos y Preceptos. Herencia de Israel es el Camino Real que conduce directo a É-l y equilibra la derecha (dar) y la izquierda (recibir).

Finalmente, cada uno de ustedes revelará que, “el mayor servirá al menor”, pues así también fue para nosotros, sus padres.

La Teshuvah (Retorno a D-s) de la Descendencia

La "teshuvah" (retorno a D-s), también se puede leer como, "tashuv he", es decir, el retorno a la primera letra "He" del Nombre de D-s, Yud-He-Vav-He. La primera letra "He" corresponde a la sefirá de Binah (entendimiento) en el Árbol de la Vida.
La “teshuvah” (retorno a D-s en arrepentimiento sincero), también se puede leer como, “tashuv hei”, es decir, el retorno a la primera letra “Hei” del Nombre de D-s, Yud-Hei-Vav-Hei. La primera letra “Hei” corresponde a la sefirá de Binah (entendimiento) en el Árbol de la Vida. Binah también corresponde al corazón. ¿Para qué estudiamos Kabbalah? Porque sin entendimiento no puede haber un arrepentimiento sincero que nos permita retornar a D-s (teshuvah) que es la Luz. En ausencia de entendimiento, solamente hay oscuridad disfrazada de diferente formas de manifestaciones del ego.

Bendito seas, D-s mío, por la parte que me tocó y el honor de servirte de esta forma. Perdóname cuando mi ignorancia, rebeldía y orgullo bloqueaban mi sabiduría y entendimiento. Mi ceguera me llevó por oscuros caminos hasta caer en pozos de serpientes y escorpiones de los que Tú siempre me salvaste.

León de D-s clamando
Tu león clama a Ti: “Gracias Padre Celestial por estar siempre con Tu guerrero. Gracias por haber tomado mi brazo en batalla. Perdona mis faltas y cuando mi amor se enfrió. Sea Tu Voluntad redimirme de mis transgresiones y elevarme a Ti para que juntos luchemos muchas batallas en Tu Nombre. Amén.”

Gracias D-s mío por mis padres, abuelos y bisabuelos. Ellos me heredaron sus virtudes y vicios y, gracias a ello, he podido trabajar mis propias virtudes y vicios. Así seré digno de Tu Luz y podré heredar la Tierra que fue prometida a mis ancestros, Abraham, Itzjak e Iaacov. Por favor, perdóname cuando me quejé de mi familia, ancestros y de la raíz de mi alma.

Gracias D-s mío por mis padres, hermanos y hermanas. Ellos me dieron la vida y me dejaron enseñanzas para el resto de mis días. Nuestras diferencias, disputas, discusiones y desavenimientos solamente fueron producto del reflejo de mis propias correcciones que estaban pendientes de hacerse. Perdóname por caer en la trampa y haber albergado rencor u otros sentimientos distintos al amor en contra de alguno de ellos y de mí. Ahora veo que el objetivo era alejarme de mis padres para luego alejarme de Ti, mi D-s Todopoderoso, Misericordioso, Amado y Fiel. Comprendo que al alejarme de mis hermanos y desvincularme, la trampa era alejarme de mí mismo para luego alejarme de Ti.

Gracias D-s mío por las enseñanzas de las relaciones previas a la llegada de mi alma gemela. Fueron la parte para el Otro Lado que permitió que Tú nos reunieras. Perdóname el daño que les puedo haber causado en el proceso de mi aprendizaje.

Gracias D-s mío por la llegada de mi amada. Sin ella yo no habría recordado el amor verdadero y todavía andaría lejos de Ti. Gracias por mis hijos e hijas. Todos llegaron con regalos de sabiduría y amor para nosotros. Perdóname cuando caí en la trampa de la polaridad y no supe darle a mi mujer, a mis hijos e hijas lo que ellos necesitaban. Perdóname cuando no me di cuenta de cómo ellos me reflejaban correcciones que debía hacer. Perdóname cuando fui injusto con ellos por ausencia de amor a mí mismo. Perdóname por los momentos que hice de mi mujer una ayuda contraria en vez de complementaria. Perdóname las veces que mi egoísmo les negó lo mejor de mi.

D-s mío, gracias por todos y cada uno de los obstáculos que tuve a lo largo de mi vida. Tú me entrenaste para cada uno de ellos desde mi niñez. Perdona mis enojos contigo por demorarme en darme cuenta de eso. Perdona mi falta de sabiduría para poder ver Tu Mano detrás de lo aparente.  Perdona mi deseo de venganza y destrucción de mis enemigos. En mi ignorancia, no vi como me estabas fortaleciendo y enriqueciendo de fe, sabiduría y entendimiento. Perdóname mi D-s Todopoderoso, Misericordioso, Amado y Fiel por dejar el amor fuera de mi vida y caer en la trampa del Otro Lado. Acepta el perdón que le extiendo a cada uno de mis enemigos por todo y cuánto hicieron, pues se revelo mucha Luz a raíz de ello. Sin saberlo, ellos contribuyeron a que mi karma se fuera quemando. Gracias D-s mío por Tu Misericordia para conmigo y los míos. Fuiste lento para la ira, no castigaste a justos con pecadores, extendiste Tus Trece Atributos de Misericordia sobre nosotros y has esperado hasta que esté listo.

D-s mío, perdóname por dudar de Ti. No hay duda en mi corazón que a mi Tierra Prometida me llevas junto a mi mujer, hijos e hijas, mi familia y amado Pueblo Israel. Hay certeza en mi corazón de que mis enemigos quitarás de mi camino. Ahora sé que me llevarás por senderos de Luz y paz junto a los míos.

Gracias por acercarme a Tu Sabiduría y enseñarme a través del Zohar HaKadosh (El Santo Zohar)  que, por el mérito del Patriarca Abraham que, “se adelantó por la mañana para hacer lo ordenado por El Amo de él, y Su Voluntad”, como está escrito en Tu Torah (Bereshit -Génesis- 22:3), partiste el mar para los hijos de Israel y ahogaste a los Egipcios que los perseguían. (Zohar, Sección Terumá, pag. 170b).

Árbol de la Vida
Los valores centrales de cada una de las tres columnas del Árbol de la Vida son: Abraham (derecha), Itzjak (izquierda) e Iaacov (central), respectivamente.

Pues Tú eres el abrigo del justo y castigas al soberbio e inicuo que maquina en contra de él. Ahora entiendo cuando en Tu Torah dices: “Vio que la luz era buena y separó Elokim (D-s) la luz de la oscuridad” (Bereshit -Génesis- 1:4). Gracias D-s mío, por esperar a que mi luz fuera buena y perdóname por haberme demorado.

Gracias D-s mío, porque ahora con alegría y humildad ofrendo mi Guevurah (fuerza, rigor y juicio) a mi Jesed (amor, bondad y benevolencia) para dar así nacimiento a Tiferet (armonía, compasión, misericordia y belleza de la vida). Gracias D-s mío, pues ahora entiendo, en mi corazón, el Sacrificio de Itzjak ante su padre Abraham. Perdóname por no haberme sometido antes a la bondad y el amor. Ahora entiendo en mi corazón que la columna izquierda se debe someter con humildad y alegría a la columna derecha. Ahora entiendo que no hay otro camino para la paz y abundancia que el deseo de recibir egoísta se someta al dar altruista para que pueda equilibrarse todo en un sano deseo de recibir para compartir. Ahora entiendo el legado de los Patriarcas Abraham, Itzjak e Iaacov.

Perdóname por haber estado lejos, D-s mío. Ahora entiendo en mi corazón que debo estar siempre apegado a Ti. Ahora entiendo que debo buscarte y desearte como lo hace un amante a su amada. Ahora entiendo que no puedo dejarte fuera de mi trabajo, de mis sueños, de mis comidas, de mis relaciones maritales y de mi vida, pues solamente así seré fértil para poder co-Crear Contigo y gozar de abundancia y paz en nuestra Tierra Prometida.

Tetragramatón
Nombre de D-s de 4 letras, también conocido como, “Tetragramatón”. Se lee de derecha a izquierda. Sus letras son: Yud-Hei-Vav-Hei. Este Nombre tiene el poder de realizar milagros en nuestras vidas cuando conectamos con la verdad y misericordia.

Finalmente, perdóname por haber extraviado la alegría. Ahora me antecederá al hablar Contigo.

Palabras del corazón de la descendencia. Palabras de teshuvah (retorno a D-s en arrepentimiento sincero). Palabras de retorno a la Luz de Binah. Palabras de retorno al Entendimiento Divino permitido para un hombre.

Maestro Leo Batikoff Z''L
Con esa misma alegría con que cargó la Torah en su hombro, él también nos cargó a muchos de nosotros y, seguramente, lo sigue haciendo desde el Israel Celestial.

Este post está dedicado con mucho amor al Leo Batikoff Z”L (de Bendita Memoria), quien fuera el primer maestro de Kabbalah que tuvimos con mi señora, Ana Claudia. Él nos dejó muchas enseñanzas de sabiduría profunda pero, por sobre todo, nos enseño la importancia de la alegría. Todos los que fuimos sus alumnos llevamos la marca de las siguientes palabras de Torah, gracias a él:

“Hoy mismo convoco como testigos al cielo y la tierra, de que pongo ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, para que vivas tú y tu descendencia.” (Devarim -Deuterenomio- 30:19)

Querido Leo, sea la Voluntad de D-s que hagas sonar el shofar de nuestra redención en este día de Iom Kipur. Amén veAmén.

Leo Batikoff con el Shofar
Que D-s te tenga muy cerca de É-l y permita que estés cerca de nosotros también.

Abraham Figueroa Drouilly

Originally posted in www.lbconsulting.cl

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