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CARTA A MIS ALUMNOS

Santiago (nombre derivado de Iaacov), 2 de Tishrei de 5777

B”H

A todos mis queridos alumnos, valientes Kabbalistas, que honran el Nombre de HaShem (Dios) con su entrega y esfuerzo, les quiero transmitir lo siguiente:

Cuadro de M. Avayú.
Dios está esperando por cada uno de nosotros, como un padre deseoso de abrazar a su hijo o a su hija en su retorno. Cuadro de M. Avayú.

La mayor y más profunda enseñanza que me he esforzado en transmitirles es que todos podemos retornar a la Luz, todos podemos retornar a Dios. No importa que tan profundo haya sido el pozo de serpientes y escorpiones en el cual caímos, CON AMOR, no hay lugar inalcanzable del que no se pueda retornar, ni oscuro pasaje que no se pueda iluminar.

Si entendemos en nuestro corazón que somos vasijas y que, por ende, nada de lo que nos llena es nuestro, absolutamente nada, entonces comenzamos a lograr la humildad que comienza abrir nuestros corazones a Dios.

 

El Rav Berg, Z”L, solía dar este ejemplo: Si llenas una taza con agua caliente, inevitablemente, la taza se calentará, pues se impregna con los atributos de lo que contiene en su interior. Nosotros respondemos de la misma manera.

Es ahí cuando comenzamos a tomar consciencia de lo lejos que estamos de Dios, al punto de que no lo sentimos, no obstante Él llena toda la Creación. Es ahí cuando comenzamos a vislumbrar la profundidad de la enseñanza kabbalística de que lo único que es nuestro es el deseo de recibir. Nos guste o no, esa es nuestra esencia INICIAL.

Sin embargo, cuando trabajamos duro por la Luz que deseamos, en consciencia, con fe, amor y persistencia, sin abandonarnos a los tentadores estados de comodidad que ofrece el Otro Lado, entonces ocurre el milagro. Sí, ¡UN MILAGRO! Un milagro que ilumina a toda la Creación. Nuestra esencia es transformada por el Amor de Dios. Ese deseo de recibir egoísta, insaciable, grosero, impaciente, narcisista, mal humorado, miedoso y angustiante, se transforma, POR AMOR, en un deseo de recibir para compartir. Aparece de la nada el altruismo.

Mediten muy profundo en esto: Por amor a Dios, nosotros, esa vasija descrita anteriormente, que está muy lejos de la Luz, somos capaces de desear retribuir al Creador todo Su amor y todo con lo que nos ha bendecido. ¡Nosotros, la vasija, le queremos dar a Dios! Nosotros lo queremos honrar; nosotros lo queremos amar; nosotros lo queremos alabar; nosotros lo queremos servir a lo mejor de nuestras capacidades y de acuerdo a los talentos que Él, en Su amor por cada uno de nosotros, nos otorgó incondicionalmente. Traten de sentir ese Amor que, incluso, sabiendo que lo íbamos a traicionar y que le íbamos a ser infiel, tuvo fe en el retorno de cada uno de nosotros a Él. Su Fe es aprueba de todo y Su Misericordia infinita. Él no cambia pero nosotros sí podemos cambiar. Nosotros sí.

Esa es nuestra mayor bendición. Podemos cambiar para bien, solamente se requiere amor, de un amor sabio, entendido e incondicional. Un amor de guerrero y sacerdote a la vez. Un amor verdadero que no teme ir a la guerra a enfrentar al enemigo para proteger y ayudar a otros, ni tampoco de servir a Su Señor con misericordia y bondad para que otros logren su expiación.

Es ahí cuando Dios nos otorga una sagrada corona que tiene trece luces muy especiales, infinitamente delicadas y tan poderosas que no hay oscuridad que se le pueda anteponer. Esa corona es lo que conocemos como los Trece Atributos de Misericordia de Dios. Luego, Él graba Su Nombre en nuestra frente como una señal para todo el resto de la Creación y nos dice:

“…Tu nombre es Iaacov (Jacobo). No sólo Iaacov será tu nombre, sino Israel será tu nombre”. (Bereshit -Génesis- 35:10)

Y cuando nuestras almas reciben es título espiritual, Dios nos está distinguiendo de la siguiente manera:

HaShem significa "El Nombre" y corresponde al Nombre Divino que Dios le entrega a Moshé (Moisés) en el Libro de Shemot (Éxodo) 6:3. También se denomina el Tetragramatón o Nombre Inefable de Dios.
Este Nombre de Dios  es equivalente a todo el Árbol de la Vida con sus tres columnas. Honrar Su unión es lo que posibilita que podamos recibir bendiciones del plano espiritual en este plano físico.

“Por caminar recto a Mí con un amor tolerante e inclusivo, que honró Mi Nombre al no separarlo, ya no eres un doceavo sino trece; eres uno sobre doce. Tu fe te elevó por sobre los astros y ahora eres Uno en el Amor. Eres un israelita, digno hijo de tus padres, Abraham, Itzjak e Iaacov. “

Dios se viste en la Luz Sin Fin para luego vestirse en cada una de las diez sefirot hasta llegar a nosotros en Maljut. En Su infinito amor por nosotros, Él se da asimismo y cuando nosotros recibimos la bendición, lo estamos recicibiendo a Él.
Dios se viste en la Luz Sin Fin para luego vestirse en cada una de las diez sefirot hasta llegar a nosotros en Maljut. En Su infinito amor por nosotros, Él se da asimismo y, cuando nosotros recibimos la bendición, lo estamos recicibiendo a Él.

Bendito sea HaShem y sea Su Voluntad que los ilumine para que puedan avanzar en sus procesos espirituales y, así, hacer realidad todos los deseos de sus corazones, para ustedes y los suyos. Amén veAmén.

Bendiciones,

Abraham Figueroa Drouilly

 Originally posted in www.lbconsulting.cl

El Árbol de la Vida con sus tres columnas: Abraham repesenta a la derecha, Itzjak (Isaac) a la izquierda e Iaacov (Jacobo) a la central.
El Árbol de la Vida con sus tres columnas: Abraham repesenta a la derecha, Itzjak (Isaac) a la izquierda e Iaacov (Jacobo) a la central. Caminar “recto a Dios” es avanzar en la vida por la columna central que nos permite, por una parte, restringir nuestros impulsos egoístas y, por otra, conectar con el altruismo al desear recibir para compartir.

 

RETORNO A LA LUZ

B”H

HaShem significa "El Nombre" y corresponde al Nombre Divino que Dios le entrega a Moshé (Moisés) en el Libro de Shemot (Éxodo) 6:3. También se denomina el Tetragramatón o Nombre Inefable de Dios.
HaShem significa “El Nombre” y corresponde al Nombre Divino que Dios le entrega a Moshé (Moisés) en el Libro de Shemot (Éxodo) 6:3. También se denomina el Tetragramatón, Nombre Inefable de Dios o por las siglas, YHVH. Este Nombre, en un nivel, conecta con la Misericordia, Verdad, Armonía y Belleza de Dios y, en otro nivel, corresponde a todo el Árbol de la Vida (la anatomía del Alma) con sus tres columnas. La suma del valor numérico de sus letras (guematría) haciende a 26.

Con la bendición de HaShem (Dios), para mis amados y valientes alumnos.

Estamos llegando al fin de otro año y de otro ciclo espiritual en nuestro camino a la Luz.

Estoy orgullloso de como trabajaron duro este año. Tuvimos la bendición de que se sanaran muchas heridas del alma que provocaban tanto dolor, frustración y rabia en ustedes.

Fueron tremendamente valientes al dejar partir en paz abandonos, rechazos, discriminaciones, abusos de toda índole, despojos, quiebres emocionales, estrechez mental y de corazón, soberbia, falsas creencias, patrones conductuales negativos y, también, a muchas personas que eran vasijas de esas energías en sus vidas.

Cercanía y Lejanía

En el Árbol de la Vida, Maljut representa el mundo físico y material. Es decir, el mundo del cuerpo. Luego, nuestra lejanía de la Luz de Dios provoca que no lo podamos sentir y eso conlleva a todos nuestros defectos de fe y de amor. Corregirlos es la manifestación del deseo de apegarse a Dios y al Amor a través de la fe,  en dónde es más difícil hacerlo. Los mundos espirituales por sobre Maljut, al estar más cerca de Dios, lo pueden sentir y, por ende, desarrollan otra consciencia.
En el Árbol de la Vida, Keter representa lo más elevado, la Corona de Luz del Alma con sus 13 Atributos de Misericordia. En el extremo opuesto, Maljut representa el mundo físico y material. Es decir, el mundo del cuerpo. Luego, nuestra lejanía de la Luz de Dios provoca que no lo podamos sentir y eso conlleva a todos nuestros defectos de fe y de amor. Corregirlos es la manifestación del deseo de apegarse a Dios -que es el Amor más sublime- en el plano de existncia dónde es más difícil hacerlo: el físico.

Este camino de reencuentro con Dios no ha sido fácil para nadie. Hubo muchas batallas que se pelearon a lo largo de todo el trayecto. Sus enemigos venían de muy atrás y su intención no era buena para con ustedes. Hubo veces que los golpes fueron demasiado fuertes, haciéndolos perder el equilibrio y provocándoles caídas. Pero ante los ojos atónitos de sus enemigos, se levantaron una y otra vez, para seguir peleando por sus almas y la de sus seres queridos. 

En el fragor de la batalla, descubrieron que Dios era su compañero de armas y que cuando caían, Él los tomaba del brazo y los levantaba. Una y otra vez los animó a no “romper la línea” y a “mantenerse unidos”. Ustedes mismos fueron testigos en sus corazones de cómo fueron capaces de avanzar sobre sus enemigos y conquistar el “centro” del campo de batalla para lograr la victoria sobre muchos de los bloqueos de su Mala Inclinación.

 

 

 

 

 

Al entender el “espejo” que nos hace la vida, nos acercamos a la Luz

No "romper la línea" es mantener la columna central del Árbol de la Vida. Es decir, restringir los impulsos egoístas y "desear recibir para comparitir", de manera de ayudar a otros en su camino a la Luz. La clave es la intención. Un "dar" interesado o con "amarras" es egoísmo. El "dar" debe ser con la intención de otorgar, altruista, y sin esperar nada a cambio."Mantenerse unidos" es el espejo que se hace en el mundo físico para mantener unidas las diez sefirot del Árbol de la Vida en el Mundo Espiritual, con el objeto de que la bendición llegue y se materialice. El "centro del campo de batalla" es la sefirá Tiferet. Se alcanza de la siguiente forma: Dios es Verdad, luego, si me apego a la verdad y enfrento las mentiras que conté y que me auto conté, me apego a Él (YHVH) y recibo Luz de Verdad en mi vida. Dios (YHVH) es Misericordioso, luego, si yo soy misericordioso con alguien que me ha hecho daño, entonces me apego a Él (YHVH) y recibo Luz de Misericordia en mi vida.
No “romper la línea” es mantener la columna central del Árbol de la Vida. Es decir, por una parte, restringir los impulsos egoístas y, por otra,  “desear recibir para comparitir”, de manera de ayudar a otros en su camino a la Luz. La clave es la intención. Un “dar” interesado o con “amarras” es egoísmo. El “dar” debe ser con la intención de otorgar, altruista, y sin esperar nada a cambio.”Mantenerse unidos” es el espejo que se hace en el mundo físico para mantener unidas las diez sefirot del Árbol de la Vida en el Mundo Espiritual. Por lograr dicha unidad, que es lo mismo que unir Su Nombre santo, Dios nos otorga la bendición. ¿Qué significa eso? Que la bendición llega y se materializa, pues la Luz no es bloqueada por las klipot (cáscaras de energía maligna que se adosan al alma) que son atraídas por nuestras intenciones egoístas. El “centro del campo de batalla” es la sefirá Tiferet (Belleza). Se alcanza de la siguiente forma: Dios es Verdad, luego, si me apego a la verdad y enfrento las mentiras que conté y que me auto conté, me apego a Él (YHVH) y recibo Luz de Verdad en mi vida. Dios (YHVH) es Misericordioso, luego, si yo soy misericordioso con alguien que me ha hecho daño, entonces me apego a Él (YHVH) y recibo Luz de Misericordia en mi vida.

Comprendieron que para lograr un despertar “Arriba” se requería primero de un despertar “Abajo”. Entonces, cuando le dijeron a Dios:

“No recuerdes las faltas y transgresiones de mi juventud; recuérdame de acuerdo a Tu Bondad, en virtud de Tu Benevolencia, HaShem (Dios)” (Tehilim -Salmo- 25:7),

ustedes, primero que nadie, se apresuraron a ser misericordiosos con aquellas personas que les habían hecho daño en la vida y los perdonaron.

Recuperaron su dignidad cuando se atrevieron a pedir perdón y comprendieron que no solamente es un acto de humildad, sino que también de valentía, amor sabiduría y verdad.

Entonces, en su corazón fueron “talladas y grabadas” las palabras del Zóhar:

“… una persona debe primero pedir misericordia para él mismo, y entonces para otro, como está escrito: ‘…y hará penitencia por el mismo…’ (Vayikrá -Levítico- 16:17) al principio y después: ‘…por toda la Congregación de Israel’ (Ibid.)” (Zohar, Vol. 3, Lej Lejá, pf. 427, pg. 233)

De igual manera, cansados de sufrir a causa de la falsedad de las personas con las cuales la vida los hizo interactuar, le pidieron “verdad” a Dios. Y Él les respondió:

“Da la verdad a Iaacov (Jacobo)…” (Mijá -Miqueas- 7:20)

¿Cuándo da Dios la verdad? Cuando la persona es como Iaacov (Jacobo) y se apega a Él para ser enderazado y corregido.

“Reconócelo en todos tus caminos, Y Él enderezará tus veredas.” (Mishlei -Proverbios- 3:6)

Por eso Iaacov (Jacobo) es llamado posteriormente “Israel” (ישראל), pues caminó “recto a Dios” (heb. “Iashar Él”,  ישר  אל , son las mismas letras de “Israel” permutadas en otro orden), es decir, por la columna central del Árbol de la Vida. Ese recto caminar también le otorgó los títulos de “íntegro” (Bereshit -Génesis. 25:27) y “perfecto”, según el Zóhar.

Por lo tanto, comprendieron que para recibir “verdad”, tienen que primero dar “verdad”.

El Nombre de Dios. "E-hiéh Asher E-hiéh", que se traduce como " Seré el que Seré" o "Yo Soy el que Soy", fue entregado a Moshé (Moisés) en el Libro de Shemot -Éxodo- 3:14), tiene el mismo valor numérico (guematría) que la palabra "Verdad", es decir, 441. Por lo tanto, Dios es Verdad.
El Nombre de Dios. “E-hiéh Asher E-hiéh”, que se traduce como ” Seré el que Seré” o “Yo Soy el que Soy”, fue entregado a Moshé (Moisés) en el Libro de Shemot -Éxodo- 3:14, y tiene el mismo valor numerológico (guematría) que la palabra “Verdad”, a saber: 441. Por lo tanto, “E-hiéh Asher E-hiéh” es “Verdad”, o lo que es lo mismo, “Dios es Verdad”. Luego, si nos alejamos de la de Luz de Verdad debido a que guardamos secretos bajo “siete llaves” en nuestro corazón, inevitablemente, también nos alejamos de Dios. En efecto, si la primera letra de la palabra “verdad” (heb. “emet” , אבת) que es la letra Alef (א), de valor 1 y que representa a Dios y Su Misericordia, se eleva y va, las dos letras remanentes escriben la palabra “muerto” (heb. “met”, מת). Es decir, sin Dios ni “Verdad”(“emet”, אמת) se está “muerto” (“met”, מת) en vida.

 

 

Entonces entendieron en sus corazones que Dios es Verdad (heb. “emet”, אמת) y con ello el valor de ser coherente en todo lo que pensamos, sentimos y hacemos en nuestro diario vivir.

 

Con Juicio y Misericordia, Dios nos guía en Justicia por la Columna Central del Árbol de la Vida

Sobre ustedes brillaron las palabras:

Cuando la intención en el “dar” o en el “recibir” es egoísta, generamos excesos de energía negativa con nuestras acciones que, de no mediar corrección, nos pone en peligro de recibir un “fuerte golpe” de la vida para equilibrarnos. En Su infinito amor, Dios nos ayuda a volver al equilibrio mediante Su Juicio (“vara”) y Su Misericordia (bastón”). La “vara” nos endereza y el “bastón” nos sostiene y da un punto de apoyo en la vida.

“Reconforta mi alma. Me guía por caminos de rectitud en aras de Su Nombre. E incluso si anduviese en valle de sombra de muerte no temeré mal alguno, pues Tú estás conmigo; Tu vara y Tu cayado, ellos me consolarán” (Tehilim – Salmo- 23:3-4)

Se dieron cuenta de que cuando Dios les quería mandar Luz a sus vidas, primero tenía que llegar oscuridad, pues Dios es Uno y para mantener el equilibrio de este mundo debe actuar con ambos al mismo tiempo.

Como reza el versículo de la Torá:

“Llamó Elokim (Creador) a la luz ‘día’ y a la oscuridad llamó ‘noche’. Fue el anochecer y fue la mañana, un día.” (Bereshit -Génesis- 1:5)

Por lo tanto, el secreto fue aprender a usar la herramienta de la Fe para reconocer que la oscuridad es una bendición encubierta que nos acerca a la verdadera bendición que se desea recibir. Luego, al aceptar la oscuridad en paz, con paciencia y Fe, eso permitió que la Luz se manifestara mucho más rápido en sus vidas. ¡Eso es valentía!; ¡eso es fortaleza! Como dice el rey David:

“No teme de las malas noticias, su corazón está firme confiado en HaShem [Dios]” (Tehilim -Salmo- 112:7)

En consecuencia, vivieron “un día”. ¿Qué significa eso? Que vivieron “un día” en consciencia, “un día” de unión, “un día” apegado al Árbol de la Vida. 

Por contraste, entendieron en sus corazones lo que era estar “muerto” en vida. Se dieron cuenta de que al caer en la polarización del bien y el mal por medio del uso extensivo e intensivo del Juicio (juicio a los demás, juicio a las situaciones, juicio a la vida y juicio a Dios),  ustedes mismos quedaban con sus almas atadas a la muerte, atrayéndola a sus proyectos, emprendimientos, sueños, salud, economía personal, familia, relaciones laborales, sociales y de pareja.

También descubrieron que a lo largo de este proceso se hicieron doblemente ricos: Ricos por transmutar la maldición en bendición y ricos por recibir la bendición deseada en sus vidas.

Comprendieron que la dignidad para volver a caminar erguido ante HaShem (Dios) radica en abstenerse de “comer del pan de la vergüenza” y trabajar duro por su Luz. Ese es el significado de los pozos que cavaron los Patriarcas para toda  la humanidad.

Los Patriarcas corresponden al alma de la respectiva sefirá del Árbol de la Vida. La columna derecha del Árbol de la Vida corresponde a la bondad, amor y misericordia. La columna izquierda del Árbol de la Vida corresponde al Juicio, Fuerza y Rigor. La columna central corresponde a la unificación del Juicio con la Misericordia.
Los Patriarcas corresponden al alma de la respectiva sefirá del Árbol de la Vida. La columna derecha del Árbol de la Vida corresponde al Amor y Misericordia manifestados en Bondad. La columna izquierda del Árbol de la Vida corresponde a Fuerza y Rigor, manifestado en Juicio. La columna central corresponde a la unificación del Juicio con la Misericordia manifestado en la Belleza del Hombre.

Abraham cavó el pozo de Jésed (Bondad, Benevolencia, Amor), Itzjak (Isaac) cavó el pozo de Guevurah (Fuerza, Juicio, Rigor,) y Iaacov (Jacobo) cavó el pozo de Tiferet (Verdad, Misericordia, Belleza y Armonía), cada uno representando una de las tres columnas del Árbol de la Vida.

Cuando  Maljut (nosotros) recibe agua de estos tres pozos, las tres columnas del Árbol de la Vida, entonces es corregido y “ascienden las aguas femeninas”, es decir, asciende la Shejiná (Presencia Divina Femenina del Creador,), a unirse en santidad, con el Santo, bendito sea Él (principio masculino de Dios, vestido en la Luz de Zeir Anpin) lo que provoca que nuestras almas también asciendan y reciban Luz de esta unión.

Por su parte, las Matriarcas son la contraparte femenina de los Patriarcas pero dentro del principio femenino inferior denominado “Nukva” (hembra o femenino) y a veces también “Shejiná” (Presencia Divina Femenina). Ellas trabajarón duro por su Luz, pues todo lo que vivían los Patriarcas “Arriba” ellas lo vivían “Abajo”, de manera de plasmar la Luz en nuestro plano.

Entonces entendieron que es el hombre (principio masculino) quien entrega la semilla de cualquier creación a la mujer (principio femenino), y ella la recibe por medio de la unión de ambos como uno en el amor. ¿Qué pasa después? Es ella quien la alimenta, contiene y proteje mientras crece y se transforma hasta que, llegado el tiempo apropiado de madurez de la forma, es dada a Luz (se materializa  la Luz espiritual).

La Matriarcas son el alma de las respectivas sefirot del principio femenino inferior divino que se viste en la Luz de Maljut.
La Matriarcas son el alma de las respectivas sefirot del principio femenino inferior divino que se viste en la Luz de Maljut.

Entonces, en sus corazones sintieron admiración, amor y empatía por estas sagradas parejas que tuvieron que vivir muchos eventos oscuros para poder revelar toda la Luz que le herederan, por amor, a la humandad. Para ustedes dejaron de ser simples historias de la Biblia y pasaron a ser profundas enseñanzas de vidas unidas a Dios.

La responsabilidad de saber elegir

Comprendieron en sus corazones que ustedes son una vasija y que cada uno tiene el poder de elegir con qué la llena: Santidad o impureza. Se dieron cuenta que ustedes SON LO QUE CONTIENEN dentro de su vasija y que no se pueden disociar de ello. Sea lo que elijan, Santidad o impureza, esa energía inteligente (espíritu)  los seguirá permanentemente.

Enseña el Zóhar:

“Cualquier camino que una persona sigue en este mundo es el camino por el cual es halado cuando deja este mundo. Y a lo que él se adhiere y persigue mientras está en este mundo, se adhiere en el Mundo de la Verdad: si a la santidad, entonces a la santidad; si a la impureza, entonces a la impureza.” (Zóhar, Vol. 3, Vayerá, pf. 85, pg.296)

¿De qué depende el tipo de espíritu (energía inteligente) al que se adhiere una persona en vida?

“[…] para quienquiera que desee adherirse al Espíritu Santo arriba, esto depende de los actos, palabras y la intención del corazón, de modo que pueda tener éxito en atraerlo hacia abajo sobre él para que pueda adherirse a Él […] de la misma manera, si él se ha adherido a la impureza mientras está en este mundo, entonces es atraído al lado impuro.” (Ibid. pf. 84, 87; pg. 296-297)

¿Qué ocurre con la persona cuando su alma se va del cuerpo al final de su vida?

“Si una persona es atraída al Santísimo, bendito sea Él, y lo añora mientras está en este mundo, entonces más tarde, cuando él se va de este mundo, también sigue al Santísimo, bendito sea Él. Y le es mostrado un camino de ascensión que se eleva al lugar donde las almas brillan… [pero] Cuando una persona está en este mundo, no es consciente o no busca la razón por la que fue creado…cuando el alma deja este mundo, no reconoce el camino por la que es elevada, porque el camino que lleva hacia arriba, al lugar donde las sublimes almas luminosas brillan, el cual es el Jardín del Edén, no es mostrado a todas las almas. Después que el alma lo deja, el alma sigue el mismo camino que la persona siguió mientras estuvo en este mundo.” (Ibid. pf. 79, 78; pg. 294)

Entonces, comprendieron que la elección siempre ha estado en sus manos, por lo que decidieron dedicarle más tiempo y recursos a sus procesos espirituales de manera de lograr un mayor discernmiento para poder avanzar en sus correcciones personales y, de esa manera, hacia la Luz

Esa madurez espiritual les permitió entender a través de sus experiencias de vida que donde hay Santidad la impureza no puede reposar, pues no tiene punto de apoyo para sostenerse. De manera inversa, donde mora la impureza no puede reposar la Santidad, pues ambos se repelen.

El Zóhar lo dice de esta manera:

“Ven y ve: Cuando un hombre adora a su Señor y estudia la Torá, el Santísimo, Bendito sea Él, reposa sobre él y la Shejiná (Presencia Divina Femenina del Creador) se une con él. Cuando un hombre es contaminado, la Shejiná se va de él y el Santísimo, Bendito sea Él, se retira de él. Todos los lados de la Santidad de Su Señor se alejan de él y el Espíritu de Contaminación reposa sobre él, así como todos los lados de la Impureza. Cuando un hombre viene a purificarse, es asistido. Entonces, después que fue purificado y después de arrepentirse, todos los que se habían alejado de él, A SABER: EL SANTÍSIMO, BENDITO SEA ÉL, Y SU SHEJINÁ, regresan a él y descansan sobre él.” (Zóhar, Vol. 15, Metzorá, pf. 18; pg.132)

Ese es el secreto de cuando el Ángel de la Muerte toca el nervio ciático de Iaacov (Jacobo).

“Y al percibir que no podía con él, tocó la articulación de su muslo dislocándose así el encaje del muslo de Iaacov (Jacobo) en su lucha con él.” (Bereshit -Génesis- 32:26)

El Ángel de la Muerte vio que Iaacov (Jacobo) estaba lleno de Luz, protegido por Abraham en su flanco derecho e Itzjak (Isaac) en su flanco izquierdo. Luego, el único punto ensombrecido que encontró estaba en la articulación de su muslo, y por eso la pudo tocar, provocándole a Iaacov (Jacobo) una cojera.

La herencia de los ancestros

 Aprendieron que la unión íntima con sus parejas no sólo crea placer e hijos sino que, además, materializa sueños, proyectos, emprendimientos y eventos en función de la consciencia que tenga la pareja en ese momento. La introspección de esa enseñaza los llevó a darse cuenta que la justicia divina abarca todos los aspectos y áreas de la vida, y en todos los momentos. Eso significa:

” […] toda la tierra está llena de Su Gloria” (Isaías 6:3)

En consecuencia, se volvió fundamental para ustedes identificar la intención con la cual dan, pues esa intención es la que determina lo que se recibe posteriormente.

Al comprender sus árboles familiares y darse cuenta de sus respectivas herencias espirituales, tomaron consciencia de las palabras de la Torá:

“Yo soy HaShem (Dios) tu Elokim (Creador), Él celoso, que castiga la maldad de los padres en los hijos hasta la tercera y la cuarta generación entre los que me aborrecen.” (Shemot -Éxodo- 20:5)

Pues se dieron cuenta que sus transgresiones se extienden a: (1) sus hijos; (2) sus nietos; (3) sus bisnietos; y (4) sus tátaranietos.

El Zóhar señala:

“Además, ven y ve: Cuando un hombre camina por la senda de la verdad y atrae un espíritu de Santidad de arriba a sí mismo y se adhiere a ésta, también atrae un espíritu de Santidad de arriba para el hijo que le nace. Será santificado con la Santidad de Su Señor, como está escrito: “…ustedes se santificarán y serán santos… Y cuando un hombre sigue el camino de la izquierda y atrae sobre sí un espíritu de corrupción y se adhiere a éste, atrae ese espíritu de impureza a su hijo, y su hijo es contaminado por ese lado. …Reside con ese hombre (el espíritu de impureza) y nunca lo abandona. El niño que la nace, mientras está contaminado, es considerado hijo del espíritu impuro”. (Zóhar, Vol. 2, Bereshit B, pf. 328-329-330, pg. 215)

Entendieron que la diferencia la hacen los padres en su elección de apegarse al Árbol de la Vida, que implica vida, o al Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal, que implica muerte, y se pusieron a corregirse y rectificarse de manera que se cumplieran en ustedes y su descendencia las siguientes palabras de la Torá:

“…que hago el bien hasta miles (de generaciones) entre quienes me aman y cumplen mis mandamientos”. (Shemot -Éxodo- 20:6)

O como dice el rey David:

“Fui joven y envejecí, y no he visto a ningún virtuoso (Justo) desamparado o a sus hijos mendigando pan”. (Tehilim -Salmo- 37:25)

La Descendencia

Sin perjuicio de lo anterior, aprendieron dos valiosas lecciones respecto de los hijos:

La primera es que hay veces que Dios desea intervenir en el mundo y manda almas muy elevadas de manera que sanen a otros y traigan otras almas al servicio del Santo, bendito sea Él. Para proteger estas almas en su niñez y juventud del Otro Lado, Dios les cubre su luz y las hace nacer en familias idólatras hasta que no sea su momento de revelarse. Tal es el caso de Abraham, Rivka (Rebeca), Rajel y Lea, o como Moshé (Moisés) que fue criado en el Palacio del Faraón. Para poder revelar la inmensa Luz que contienen estas almas, deben primero pasar por situaciones de mucha oscuridad hasta que finalmente están espiritualmente listas para cumplir su misión.

El Zóhar nos dice:

“¡Cuánta gente perversa hay en el mundo que procrea hijos buenos, más que los justos! Y ese hijo bueno que viene de la persona perversa es aún mejor porque es puro de lo impuro, luz de oscuridad, sabiduría de la necedad y esto es o mejor de todo,” Zóhar, Vol. 8, Shemot, pf. 208, pg. 136)

 También se dieron cuenta de la importancia de enseñarles a los hijos desde la humildad, desde nuestras propias experiencias de vida, con sus asciertos y errores, pues ahí ellos escuchan.

“Y le enseñarás a tus hijos” (Devarim -Deuterenomio- 6:7)

¿Qué les enseñas? Como Dios te sacó a ti de tu Egipto, ese Egipto personal que casi te destruye y del cual ellos también recibieron herencia espiritual.

“Y para que le cuentes a tu hijo y a tu nieto cómo he ridiculizado
a Egipto y las maravillas que hice dentro de ellos. Entonces sabrán Uds. que Yo soy Hashem (Dios)”. (Shemot -Éxodo- 10:2)

Al hacerlo aprendieron que lo que decía el rey Salomón es cierto:

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Mishlei -Proverbios- 22:6)

Y que la Luz vuelve a fluir en la familia, como enseña el Sefer HaBahir (Libro de la Claridad):

“Un rey tenía una fuente, y sus hermanos no tenían más agua que la de que ella emanaba. ¿Qué hizo el rey? Trazó doce canales que se comunicaban con esa fuente y los bautizó con los nombres de los hijos de sus hermanos. Luego reflexionó y se dijo: si los hijos se comportan tan bien como sus padres, se harán acreedores a que yo llene los canales. Así padres e hijos podrán beber. Pero si los hijos hacen cosas reprobables, los canales subsistirán. pero yo no dejaré fluir por ellos el agua; lo que estará condicionado a su buen comportamiento.”  (Sefer HaBahir -Libro de la Claridad-, Cap. CXIII, pg.87-88)

Y más adelante el Libro de la Claridad señala:

“Pero cuando los hijos no hicieron su voluntad, sólo a los padres otorgó su gracia.” (Sefer HaBahir -Libro de la Claridad-, Cap. CXXIX, pg.95-96)

Honrar el Pacto es honrarse uno mismo

Aprendieron que el secreto detrás del éxito de los Patriarcas, así como de Iosef (José) en Egipto, fue honrar el Pacto que se había hecho con Dios.

Dios se viste en la Luz Sin Fin para luego vestirse en cada una de las diez sefirot hasta llegar a nosotros en Maljut. En Su infinito amor por nosotros, Él se da asimismo y cuando nosotros recibimos la bendición, lo estamos recibiendo a Él.

Dicho Pacto implica la circuncisión de la lengua, del corazón y del miembro masculino de manera que al alzar las manos al Cielo en plegaria, nuestros dedos se conecten con las diez sefirot del Árbol de la Vida y la Luz de bendición pueda ser atraída hacia nosotros desde “Arriba”, por el hecho de completar el Nombre de Dios, YHVH (Tetragramatón).

Como enseña el Patriarca Abraham en su libro, Sefer Yetzirah (Libro de la Formación):

“Diez Sefirot de la nada, en el número de los diez dedos: cinco opuestos a cinco, con una única alianza precisamente en el medio en la circuncisión de la lengua y en la circuncisión del miembro.” (Sefer Yetzirah -Libro de la Formación- 1:3)

A su vez, el Zóhar nos habla de la recompensa de guardar el Pacto:

“[…] Así Iosef (José) les dijo; ‘Gané este reino por esto’, refiriéndose a la circuncisión. ‘Acérquense a mí’. Ellos se acercaron (los hermanos) y él les mostró la señal del Pacto: la circuncisión. Él dijo: ‘Porque he preservado el Pacto, he ganado este reino’….De esto hemos aprendido que el reino será guardado para cualquiera que guarde esta señal del Pacto.

¿Y cómo hemos sabido eso? Otro ejemplo es Boaz. Como está escrito: “…Vive HaShem (Dios)… Acuéstate hasta la mañana” (Rut 3:13). Porque su deseo fue despertado y lo turbaba hasta que hizo un juramento -Vive HaShem (Dios)- y preservó la señal del Pacto (No se acostó con Rut). Como resultado, sus hijos se volvieron reyes y gobernantes sobre los reyes, y (de ellos proviene) el Rey Mesías, quien es llamado con el Nombre del Santísimo, Bendito Sea Él.

POR LO TANTO, EL TRONO ESPERA A AQUÉL QUE PRESERVA EL PACTO DE LA CONTAMINACIÓN.” (Zóhar Vol.3, Lej Lejá, pf. 398-399,  pg. 223)

La sefirá de Yesod, correspondiente al órgano sexual masculino, alberga la Luz de Creatividad, Abundancia y Sustento, la cual la hace el Fundamento de la Vida. Su guematría es 80 igual que la letra hebrea Pei que representa la boca. Luego, ambos tienen el poder de crear realidad para nosotros. Las letras hebreas de Yesod se pueden permutar y formar la expresión "sod Yod" que quiere decir el secreto de la Yod.
La sefirá de Yesod, correspondiente al órgano sexual masculino, alberga la Luz de Creatividad, Abundancia y Sustento, la cual la hace el “Fundamento de la Vida”. Su guematría es 80 igual que la letra hebrea Pei (פ) que representa la boca. Luego, ambas tienen el poder de crear realidad para nosotros. Las letras hebreas de la palabra Yesod se pueden permutar para formar la expresión “sod Yod”, que quiere decir el secreto de la letra Yod. Dado que la letra Yod vale 10, el secreto consiste en preservar el Pacto para conectar con la diez sefirot del Árbol de la Vida y, así, recibir Luz de bendición, abundancia y vida.

Por otra parte, la boca al estar en el rostro (“Arriba”) tiene el poder de decretar eventos en nuestra vida que se materializan “Abajo”, cuando tenemos relaciones íntimas con nuestras parejas. En efecto, la letra hebrea que representa a la boca es la Pei (פ) de valor numérico 80. A su vez, en el Árbol de la Vida, la sefirá de Yesod (heb. יסוד) corresponde al órgano sexual masculino, donde está la Luz de creatividad, abundancia y sustento. La palabra “Yesod” tiene un valor de guematría igual a 80, conectándose directamente con el poder de la boca. Por eso es tan importante lo que manifestamos con la boca, ya que tarde o temprano, se convierte en nuestra realidad.

Por otra parte, la Torá nos enseña a meditar en nuestro corazón respecto del Pacto:

“Cuando experimentes todo lo que te anuncié -la bendición y la maldición que he puesto ante ti- allí, entre los pueblos entre los que HaShem (Dios) -tu Elokim (Creador)- te disemine, medita en tu corazón acerca del asunto, y retornarás a HaShem (Dios) -tu Elokim (Creador)- y obedecerás Su voz; harás todo lo que yo te ordeno hoy -tú y tus hijos- con todo tu corazón y con toda tu alma. Entonces HaShem (Dios) -tu Elokim (Creador)- te hará retornar del cautiverio, se compadecerá de ti y te reunirá otra vez de entre las naciones por las que HaShem (Dios) -tu Elokim (Creador)- te hubo diseminado.” (Devarim -Deuterenomio- 30:1-3)

Cuando nuestro arrepentimieto es sincero y retornamos a Dios, la Torá nos enseña que nuestro corazón y el de nuestra descendencia  se desbloquearán:

“HaShem (Dios) -tu Elokim (Creador)- desbloqueará tu corazón y el corazón de tu descendencia, para que ames a HaShem (Dios) -tu Elokim (Creador)- con todo tu corazón y con toda tu alma, para que vivas. (Lit.: ‘circuncidará tu corazón’). Entonces, Hashem (Dios) -tu Elokim (Creador)- hará caer todas estas maldiciones sobre tus enemigos y sobre los que te odian, los que te persiguieron. Te arrepentirás y obedecerás a HaShem (Dios) cumpliendo todos Sus preceptos que yo te ordeno hoy. HaShem (Dios) -tu Elokim (Creador) te brindará prosperidad en todo emprendimiento tuyo — en el fruto de tu vientre (es decir, tus hijos), en crías de tus animales y en el fruto de tu tierra —para tu bien. Nuevamente Hashem (Creador) se deleitará por ti, por tu bienestar, como se deleitaba por tus ancestros. Cuando obedezcas la voz de HaShem (Dios) -tu Elokim (Creador)-, cuidando Sus mandamientos y Sus decretos -que están escritos en este Libro de la Torá- y cuando retornes hacia HaShem (Dios), tu Elokim (Creador), con todo tu corazón y con toda tu alma.” (Devarim -Deuterenomio- 30:6-10)

Entonces las palabras del Zóhar les hicieron eco en sus coraznes cuando éste pregunta: ¿Quién subirá a la montaña de HaShem (Dios)?

Responde el Zóhar:

“…’él, ese que tiene las manos limpias’. Esto significa que él no ha hecho un ídolo con sus manos, y sus manos no sostienen lo que no debe ser sostenido. Además, debe ser explicado que la frase ‘manos limpias’ significa que sus manos no fueron contaminadas y él no contaminó al cuerpo con ellas, como ésos que se contaminan con sus propias manos y se vuelven impuros. Esto es lo que ‘manos limpias’ significa:  ¡Un corazón puro es el corazón de alguien que no ha desviado su corazón al Otro Lado, sino que más bien es atraído al Servicio del Santísimo, bendito se Él”. (Zóhar, Vol. 3, Vayerá, pf.91, pg. 298)

Ahora ustedes procuran honrar el Pacto y no apartarse de la Torá. ¡Bendito sea HaShem (Dios)!

HaShem (Dios) es tu sanador

Cuando comenzaron a meditar en la raíz espiritual de sus enfermedades físicas, descubrieron que todas tenían que ver con el incumplimiento de algún precepto de la Torá, ya sea que lo hubieran hecho consciente o inconscientemente.

Esto los llevó a identificar que el mayor problema que arrastraban era el afán de ustedes mismos darse sus propias reglas y límites en la medida de su conveniencia y limitado entendimiento espiritual.

Como advirtió el rey Salomón:

“No seas sabio en tu propia opinión; Teme a HaShem (Dios), y apártate del mal.” (Mishlei -Proverbios- 3:7)

Al estudiar la Torá y el Zóhar revirtieron esa situación y se dieron cuenta que sanando la raíz espiritual, también se sanaba la enfermedad física.

Enseña el rey Salomón:

“Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos.” (Mishlei -Proverbios- 3:8)

Entonces entendieron en sus corazones la verdad del versículo:

“Dijo Él: ‘Si escuchases con atención la voz de HaShem (Dios), tu Elokim (Creador), si hicieses aquello que le parece bien a Él, si prestases atención a Sus preceptos y obedecieses todos Sus decretos, entonces no les enviaré a Uds. ninguna de las plagas de las que envié sobre los egipcios. Porque Yo soy HaShem (Dios), tu Sanador” (Shemot -Éxodo- 15:26)

Y Dios los comenzó a sanar.

Confía en HaShem (Dios)

En su preocupación por el juicio divino a esas personas que les hacían daño en forma intencional, se dieron cuenta que Dios usa el tiempo como medio para enviar Su Misericordia. Pues Él, en Su infinita paciencia, lo que desea es darle tiempo a las personas para que puedan corregirse y rectificarse. Y de eso, nosotros también nos beneficiamos en su momento.

Como enseña la Torá:

“En la cuarta generación, ellos volverán acá porque hasta entonces no habrá llegado a su colmo la iniquidad del emorita.” (Bereshit -Génesis- 15:16)

¿Acaso me complazco yo en la muerte del impío–dice HaShem (Dios), Elokim (Creador), y no en que se aparte de sus caminos y viva? (Ezequiel 18:23)

Sin embargo, cuando las personas no se arrepienten y persisten en su iniquidad, colmando el nivel de su pecado, Dios diferencia entre el justo y el perverso.

“Sepán que HaShem (Dios) distingue aquel que es fiel.” (Tehilim -Salmo- 4:4)

“Pues Tú no eres un Dios que desea la maldad; el mal no convive contigo. Los jactanciosos no pueden tenerse derechos ante Tus ojos; Tú odias a todos los malhechores. Tú destruyes a los que hablan con mentira.” (Tehilim -Salmo- 5:5-7)

“Pues los malos serán eliminados, mas aquellos que confían en HaShem (Dios) heredarán la tierra. Apenas un poco más y no habrá perverso alguno; tú observarás su lugar y el ya no estará allí. Mas los humildes heredarán la tierra y gozarán en paz abundante.” (Tehilim -Salmo- 37:9-11)

Por lo tanto, aprendiste a confiar en HaShem (Dios) y Él te lo tomó por bien. Con tu fe te aferraste a estás palabras del rey David:

No compitas con los perversos ni envidies a los que hacen el mal. Pues, como hierba serán rápidamente cortados. y como vegetación verde serán secados. Confía en HaShem (Dios) y haz el bien, para que puedas habitar la tierra y ser alimentado por la fe. Hallarás deleite confiando en HaShem (Dios), Él te concederá los deseos de tu corazón. Encomienda tu camino a HaShem (Dios), confía en Él y Él hará. Él sacará a luz tu rectitud, y tu justicia como al mediodía. (Tehilim -Salmo- 37:1-6)

 Llegando a la cima del Sinaí

Aprendieron que en hebreo la palabra Sinaí proviene de la raíz Sináh que significa odio. Entonces, un gran secreto se les reveló en sus corazones cuando entendieron que el ascenso de Moshé a recibir la Torá a la cima del Monte Sinaí fue consecuencia de que él conquistó su  propia montaña de odio. Su mérito para recibir la Torá fue enorme al sobreponerse a todos sus rencores, resentimientos, odios defectos de amor y fe. Eso es lo que lo transforma en el gran lider del Pueblo de Israel y el Pastor Fiel de Dios.

Dios da cuenta del nivel espiritual de Moshé (Moisés) cuando reprende a sus hermanos, Aharón y Miriam, por hablar en contra de él. Imagine lo queda para pueblo cuando lo maltrataban por no tener lo que deseaban en forma inmediata…

“…Si ha de haber profetas entre Uds., Yo, HaShem (Dios), Me daré a conocer a él; en un sueño hablaré con él. No es así con Moshé, Mi servidor: en toda Mi casa, él es el más fiel. Con él hablo ‘boca a boca’, en visiones nítidas —y no en forma enigmática, de modo que ve una imagen de HaShem (Dios).  Siendo así, ¿¡cómo se atrevieron Uds. a hablar contra Mi servidor Moshé!?” (Bamidbar -Números- 12:6-8)

Además, comprendieron que este proceso espiritual de liberarse de todos los odios y rencores que uno posee es paulatino, toma tiempo y requiere de mucho esfuerzo,

Como bien está codificado en la guematría de la palabras “Sinaí” (heb. סיני) y “Sulam” (“escalera”, heb. סלם), cuyas letras suman 130. Cada uno de nosotros tiene que ascender su escalera espiritual conquistando todos sus odios y rencores gradualmente para poder llegar a la cima de nuestro propio Sinaí.

Luego, teniendo presente todo lo bueno que han hecho en su retorno a la Luz y, en su amor y bondad, perdonen. Perdonen todo y a todos, pues esos eventos los hicieron una mejor persona a cada uno de ustedes, dotándolos de sabiduría (sefirá de Jojmah) y entendimiento (sefirá de Binah).

De esta manera, años más adelante, cuando estén llegando a la cima de su Sinaí y les llegue el momento de acercarse más a la Santidad de Dios, también podrán perdonar de corazón al Satán (en hebreo, literalmente significa, “adversario”), pues él fue solamente un adversario cuya fuerza y habilidad para la destrucción provino de nuestras propias transgresiones. 

Cada vez que elegimos satisfacer nuestro ego, que fuimos incapaces de contener nuestros impulsos negativos y que vibramos usando la fuerza de nuestra negatividad para dejar a alguien “en su lugar”, le dimos más poder sobre nuestra vida a la Mala Inclinación. Sin darnos cuenta de esto, debido a la ceguera que nos provoca el orgullo, terminamos siendo esclavos de nuestra Mala Inclinación.

Obviamente, esto no fue de un día para el otro. Enseña el Zóhar que, cuando el pecado se acerca a una persona, su grosor no es más ancho que el de un cabello. Sin embargo, muchos cabellos son capaces de ser trenzados y formar una soga gruesa y resistente capaz de arrastrar una carreta de iniquidades, como en Isaías 5:18 :

“Ay de los que arrastran la iniquidad con cuerdas de falsedad y el pecado como con coyundas [sogas] de carretas!”

 Adicionalmente, todos los que estamos trabajando nuestra espiritualidad en este plano físico le debemos mucho al Satán. ¿Por qué?

Porque es su deseo de destruirnos el que nos acerca al verdadero amor, fe y a Dios. Como enseña el Zóhar:

“Un hombre vivía en el desierto y pasaron muchos días sin que probara bocado. Un día, un oso quiso atrapar a un cordero. El cordero huyó y el oso lo persiguió hasta que llegaron a ese hombre en el desierto. Éste vio al cordero, lo agarró y lo sacrificó y comió la carne. Encontramos que el oso hizo que el hombre comiera.” (Zóhar, Vol. 8, Shemot, pf. 232, pg. 153)

De la misma forma, cuando las hijas de Yitró fueron salvadas por Moshé (Moisés) en el pozo de agua de Midián, que se dijo: “Un egipcio nos libró”, refiriéndose al egipcio que Moshé (Moisés) mató y que derivó en que él tuviera que huir de Egipto a Midián. El desencadenamiento de eventos provocado por la muerte del egipcio permitió que Moshé (Moisés) se encontrara en el pozo en el momento preciso para socorrerlas de los otros pastores. (Ibid.)

El concepto es el mismo en la persecución del Pueblo de Israel por parte de Faraón. El Pueblo de Israel estaba atrapado frente al Mar de Juncos (“Iam Suf”, mal traducido como Mar Rojo) y el Faraón venía con todo su ejército y 600 carros de guerra a toda velocidad. Fue la fuerza del deseo del Faraón de destruir a Israel  a toda costa lo que provocó que el pueblo se uniera en un estado de consciencia que fue vasija de la Luz de los 72 Nombre de Dios para que las “aguas se partieran”. Así, Israel logró cruzar en seco a la libertad.

Luego, ¿quién es responsable de “encender” la fe en el pueblo que permitió que Dios “partiera las aguas” del mar? Respuesta: el Faraón.

En atención a lo que ya hemos discutido más arriba, tarde o temprano cada uno de nosotros tendrá que perdonar lo que el Satán le hizo a nuestros padres, Adán y Eva, en el Jardín del Edén. Asimismo, también tendremos que perdonar  los rebotes “karmáticos” de dicho pecado sobre cada uno de nosotros, que somos la descendencia.

"EL SUEÑO DE ADAN"
Cuento por Abraham Figueroa D., Pintor Mauricio Avayú E.

Cuando llegue para ustedes ese momento, conecten con el agradecimiento por lo que se logró en su proceso espiritual por tener a tan temible adversario al frente y también conecten con la compasión. Pues “su ausencia de amor es su maldición”. (Ver cuento)

Pero no se equivoquen al tratar de ir más allá, pues Dios creó la teshuvah (retorno a Dios; arrepentimiento sincero) para el hombre y el Zóhar enseña que no tiene ningún efecto sobre los ángeles.

Por mi parte, yo extiendo mi perdón y agradecimiento a este ángel que en su afán de destruirme permitió que Dios me elevara en mi proceso espiritual.  Sin su oscuridad, ¿cómo podría haber recibido la Luz de HaShem (Dios) sin romper el equilibrio entre el bien y el mal de nuestro plano físico? Gracias.

Bendito sea mi Dios amado que me salvó del fuego y me hizo la obra de sus manos. Amén ve Amén.

“Todos los senderos de HaShem (Dios) son verdad y bondad” (Tehilim -Salmo- 25:10)

 Alejarse del Mal

En el libro de Job se enseña lo siguiente:

“Y dijo al hombre: ‘Ve: venerar a HaShem (Dios) es sabiduría, y alejarse del mal es inteligencia.” (Iyov –Job- 28:28)

Si tomamos consciencia de cuáles son estas situaciones riesgosas que nos apegan al mal, tenemos el inicio de una gran teshuvah (retorno a Dios; arrepentimiento sincero), pues ya se identificó al enemigo, el momento en qué ataca, el lugar dónde ataca de preferencia y cómo ataca. Eso es entendimiento (Binah, letra Hei supeior del Nombre de Dios,  ה ) y nos permite no sólo alejarnos del mal sino que, además, hacer nuestra teshuvah (retorno a Dios; arrepentimiento sincero) para no exponernos más a esas situaciones.

Como el entendimiento también es alegría, adivinen qué: Nuestra vida se alegra y nosotros nos alegramos….mucho vino!!! ¿Por qué? Porque al escuchar a nuestra alma darnos consejos de Torá (secreto es “sod” en hebreo = vino que es “yayin” en hebreo y sus letras suman 70 ) estamos siendo endulzados por la Hei ( ה ) superior de YHVH y eso hace que Maljut, la letra Hei ( ה ) inferior de YHVH, se vuelva fértil por las bendiciones que recibe al cambiar el patrón conductual negativo en uno positivo. ¿Cuál sería ese nuevo patrón conductual? Alejarse del mal.

Entonces estas palabras se hacen verdad para nosotros:

“Él cumple el deseo de quienes Le temen [veneran]…” (Tehilim -Salmo- 145:19)

Zeir Anpin corresponde a las seis sefirot que están en la mitad del Árbol de la Vida. Nos transmiten la energía divina del principio masculino inferior: "el Santo, bendito sea Él". Nukvá (femenino, hembra) nos transmite la energía divina del principio femenino inferior: Shejiná. En la parte superior del Árbol de la Vida están los principios masculino (Aba = Padre) y femenino (Ima =Madre) que están siempre unidos y forman el Nombre de Dios "Yah" (letras hebreas Yod-Hei).
Dios es Uno. Cuando Su Luz se viste en Zeir Anpin, las seis sefirot que están en la mitad del Árbol de la Vida (letra hebrea Vav), entnces Él nos trasmite la energía divina del principio masculino inferior: “el Santo, bendito sea Él”. Por otra parte, cuando la Luz de Dios se viste en Nukvá (femenino, hembra), nos transmite la energía divina del principio femenino inferior: Shejiná (letra hebrea Hei, de la parte inferior). En la parte superior del Árbol de la Vida están los principios masculino y femenino superiores, “Aba” (Padre, letra hebrea Yod)  e “Ima” (Madre, letra hebrea Hei), respectivamente, que también visten a la Luz de Dios y que están siempre unidos  formando el Nombre de Dios “Yah” (letras hebreas Yod-Hei).

Esto nos enseña que cuando nos unimos en el amor, completando el Nombre de Dios, YHVH, provocamos la unión del Cielo y la Tierra, es decir, del Santo bendito sea Él (Zeir Anpin, en el Árbol de la Vida) y de Su Shejiná (Presencia Divinia Fememnina vestida en la Luz de Maljut, en el Árbol de la Vida). Esa unión espiritual, simbolizada por las letras hebreas Vav-Hei (וה), se transforma en una vasija inmensa capaz de recibir Luz de las sefirot superiores del Árbol de la Vida, cuya unión está simbolizada por las letras hebreas Yod-Hei (יה), endulzando, sanando, y conectándonos con la abundancia en este plano físico.

 Bendición

 Mis queridos alumnos, Bendito sea HaShem y sea Voluntad que este año 5777 (5+7+7+7 = 26), la Luz de Tiferet los colme con Misericordia, Verdad, Belleza y Armonía en sus vidas para que logren las bendiciones que tanto desean. Que en sus corazones sientan al Santo, bendito sea Él, y puedan ser Uno (Ejad = 13) en el Amor (Ahavá = 13) con HaShem (26 = 13 + 13). Que esa cercanía se irradie a sus seres queridos y que el brillo de vuestros rostros desplace la oscuridad de sus vidas y de la de los demás.

Bendito sea HaShem, y sea Su Voluntad que estas palabras se cumplan en nuestros corazones:

“En aquel día HaShem (Dios) será Uno, y Uno Su Nombre.” (Zejaria -Zacarías- 14:9)

y que Dios los inscriba en el Libro de la Vida. Amén y Amén.

Bendiciones,

Abraham Figueroa Drouilly

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¿CÓMO SE LLEGA?

HAY veces en la vida que no sabemos por qué no logramos dejar atrás ciertos vínculos que nos hacen daño y procuran anclarnos al pasado, impidiéndonos realizarnos con alegría, abundancia y amor. Algo HAY que permite que la oscuridad encuentre algún punto de apoyo en nuestras vidas para hacernos daño, infelices y limitarnos.

Desbordados nos preguntamos: ¿Hasta cuándo?

D-s nos responde: “Vio Elokim (D-s) que la Luz era buena y separó Elokim (D-s) la Luz de la oscuridad.” (Bereshit –Génesis- 1:4)

¿Cuándo es la Luz de un alma “buena” a los Ojos de D-s?

Responde el Zohar: Cuando ya no hay Ira, cuando ya no hay Juicio.

HAY veces que HAY situaciones que están más allá de nuestras posibilidades. HAY veces que entendemos, en nuestro corazón, que  solamente D-s nos puede ayudar.
HAY veces que HAY situaciones que están más allá de nuestras posibilidades. HAY veces que entendemos, en nuestro corazón, que solamente D-s nos puede ayudar.
¿Cómo se llega? Con humildad. Hay que hablar con D-s.

“Bendito seas mi D-s amado, Santo y Fiel, y ayúdame a ver lo que no veo y sentir lo que no siento. He caminado el sendero del esfuerzo con todo mi corazón y mi alma no ha rehuido el sacrificio, pero sin Ti, yo no llego. Perdóname por confundirme y confiar en la fuerza de mi propio brazo. En Tu Misericordia, ayúdame Tú a llegar, pues sin Ti, yo no llego. Amén y Amén.”

Ahora con certeza llegarás.

Cuadro de M. Avayú.
Cuadro de M. Avayú.

“Que la Luz de Jesed ilumine tu cruce,  que las aguas se partan, que la bendición de ti no se aparte. Amén y Amén”

Abraham Figueroa Drouilly

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A volar con tu amor al Amor.
A volar con tu amor al Amor.

 

VIDA

Mucho se ha dicho respecto del aborto. Tomamos lados en base a distintas simpatías y nos enfrentamos unos a otros.

Niñas riendo

Pero, ¿qué le pasa en el largo plazo a la persona que pasa por esta experiencia? ¿Qué le pasa cuando la consciencia ha evolucionado producto del entendimiento y sabiduría que traen los aciertos y errores en la vida? ¿Cuando D-s le da la oportunidad, en Su misericordia, de ser padre, a pesar que en otra oportunidad eligió no serlo?

¿Se considerará la decisión del pasado como la correcta? Aparecerán preguntas sinceras, de corazón, respecto de si no fue una decisión por comodidad o por obtener una solución inmediata a una dificultad de la vida?

Habiendo yo cometido ese grave error (puede que para otro no lo sea), les comparto que uno va a hacer mucho por conectarse con el alma de ese bebé para pedirle perdón. A su vez, van a pasar muchos años y grandes cantidades de trabajo espiritual para que uno se pueda perdonar de corazón. Y eso que yo soy hombre. Para una mujer que pasa por esa experiencia y vive la vida y la muerte dentro de su vientre, sin duda, debe ser mucho más traumático y difícil.

Por eso es bueno recordar que si deseamos ser coherentes y alguna vez invocamos, en aras de una enseñanza a alguien, el versículo de la Torá que reza, “ama al prójimo como a ti mismo”, ésta es una invocación de la vida y no de la muerte. No está circunscrita, por el contrario, está en la capacidad de amor de cada uno su extensión.

Si te equivocaste como yo en la vida, no te olvides que, al final, lo único que cuenta es si uno fue capaz de arrepentirse de corazón, corregirse, transformarse y apegarse a la vida.

Si estás en desacuerdo conmigo también está bien. Solamente, no olvides que puede que con los años cambies de opinión y, en ese momento, no va a estar esa vida para que le pidas perdón, como me pasó a mí.

Abraham Figueroa Drouilly

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BENDICIÓN PARA LOS PAPÁS

Padre
Padre en hebreo se escribe con una letra Alef (1) y con una letra Bet (2). Su numerología (guematría) asciende a 3.

En hebreo, padre se dice “ab” y se escribe con las letras Alef (=1) y Bet (=2). La letra Alef (=1), Alef,  representa a D-s y Su nivel más elevado de misericordia divina. Por su parte, la letra Bet (=2), Bet,  representa nuestro estado de dualidad entre el bien y el mal, así como también la pugna entre el alma y el cuerpo. La letra Bet también es la primera letra de la Torah con la cual se escribe, en hebreo,  la palabra “Bereshit”, es decir, “En el principio”. El Zohar enseña que D-s eligió esta letra para iniciar Su Creación por ser la primera letra de la palabra “bendición” que, en hebreo, es “berajá”.

Luego, en la palabra “padre”, “ab”, encontramos una aparente paradoja: la unicidad de D-s junto a la dualidad entre el bien y el mal. ¿Cómo es eso posible?

Las respuesta se encuentra cuando nos elevamos por sobre la paradoja para revelar el secreto que unifica todo en D-s. En efecto, si observamos la guematría (numerología) de “padre”, “ab”, en hebreo, ésta asciende a 3, número que nos conecta con las tres columnas del Árbol de la Vida y con los tres patriarcas de Israel, Abraham, Itzjak e Iaacov.

¿Para qué? Para que a través de observar y practicar sus virtudes en vida nos hagamos maestros del dar (columna derecha), del deseo de recibir (columna izquierda) y del deseo de recibir para compartir (columna central). Así lograremos elevarnos por sobre el estado de dualidad del bien y el mal que nos mantiene esclavos de la muerte.

Entonces y, sólo entonces, la oscuridad de los polos opuestos desaparecerá ante la Luz de la Unicidad. Habremos encontrado la paz al escapar de la muerte gracias a que nos apegamos al Árbol de la Vida.

Por lo tanto, el secreto subyacente a un “padre”, “ab” (Alef-Bet), es su capacidad para transmutar la maldición del estado dual en una bendición. ¿Cómo?

Cuando unifica todo opuesto en D-s con mucha misericordia.

A su vez, el Zohar enseña que padre, “ab” (Alef-Bet), es “Alef-Binah”, es decir, “uno es el entendimiento” que emana de D-s. Luego, cuando el padre entiende la sabiduría (en hebreo, Jojmah) se convierte en una fuente (en hebreo, “brejá”) de vida para su mujer, hijos y el mundo. Por eso en el Árbol de la Vida la sefirá de Jojmah, que es Luz de Sabiduría, también se la conoce como padre, “ab”.

Abraham
Observe como Abraham, en hebreo, ya incorpora el vocablo padre, “ab” (Alef-Bet), al inicio de su nombre. La guematría (numerología) de Abraham es 248, lo que nos conecta con los 248 preceptos positivos de la Torah, las 248 palabras de la plegaria, Shemá Israel, los 248 órganos del alma y el cuerpo, y con el Ángel Raziel, ángel de los secretos.

Nuestro Patriarca Abraham, a quien D-s le cambió el nombre y lo  llama Su amigo (Isaías 41:8), y a quien  le extendió Su Pacto convirtiéndolo en “padre de una multitud de naciones” (Bereshit-Génesis-17:4), nos enseña en su libro, “Sefer Yetzirah” (Libro de la Formación), lo siguiente:

Árbol de la Vida - Jojmah
Árbol de la Vida. La sefirá Jojmah es la Luz de la Sabiduría y se denomina padre, “ab”.

“Diez Sefirot de la nada: Su medida es diez que no tienen fin. La profundidad del comienzo, la profundidad del fin, la profundidad del bien, la profundidad del mal, la profundidad de arriba, la profundidad de abajo, la profundidad del este, la profundidad del oeste, la profundidad del norte, la profundidad del sur. El Maestro Único, Dios-Rey Fiel, domina sobre todas ellas desde su Santa Morada hasta la eternidad de las eternidades.” (Sefer Yetzirah 1:5)

Nombre de D-s n°62
Nombre de D-s número 62. Letras Yud-Hei-Hei. Este Nombre conecta con el maestro interior para que podamos ser maestros de nuestros hijos biológicos y de nuestros hijos espirituales. Su guematría (numerología) asciende a 20, igual como las 20 generaciones desde Adán hasta Abraham.

Siguiendo su enseñanza, extiendo esta bendición de manera acorde para los papás de corazón que aprenden del Maestro Único, D-s Padre Celestial. Sea Su voluntad que seamos “padres educadores” que enseñamos con el ejemplo para no ocultar de nuestros hijos el camino a la libertad. D-s nos libre de evadirnos de nuestro pasado y de la verdad. Eso solamente nos convierte en “padres predicadores”, cuyo miedo al juicio de los demás condena a otra generación a la esclavitud.

 Bendición

Que “Eheie-Yo Soy” te corone con voluntad y fe para que siempre te mantengas conectado con la Luz;

Que “Iah” te bendiga con el rocío de la sabiduría, semilla de toda vida;

Que “Elohim Jaim -Dios de la Vida” te de entendimiento para siempre retornar a D-s y así alejar la muerte de ti y de todo sueño, emprendimiento y relación que albergues en tu corazón;

Que “Él” con Su mano derecha derrame bondad y benevolencia en tu camino para hacerte grande en la fe;

Que “Elohim – Dios” te de fuerza para luchar contra todo mal espíritu de manera que no sirvas a dioses extraños que buscan esclavizar tu alma y robar su Luz;

Que “YHVH” te muestre la verdad con misericordia para que te enamores de la belleza de la vida y no transes tu compasión;

Que “YHVH de los ejércitos” vigile sobre ti y te dote de persistencia para alcanzar la victoria en tu vida espiritual y material;

Que el esplendor de “Elohim de los ejércitos” te llene de humildad para ofrecer a D-s ofrendas de aroma agradable que te brinden expiación y sanen las heridas de tu alma, alejando la repetición de errores de tu camino;

Que “Shadai-Todopoderoso” proteja tu alianza de fuego con Dios para que mires y veas, para que persigas justicia sin desviarte ni a derecha ni a izquierda, para que al crear sea siempre desde el amor y junto con Dios, para que vivas en abundancia, y para que seas una bendición para los demás;

Y que “Adonai – Señor” abra tu boca para alabar a Dios y bendecir a lo largo de tu camino todos tus días. Amén.

Abraham Figueroa Drouilly

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Árbol de la Vida con Nombres de D-s

UN MENSAJE DEL REY DAVID

Januka
La Luz de los milagros de Januka

Estamos ad portas de Januka, la fiesta de las luces y los milagros, y es bueno tener presente una enseñanza de la Kabbalah para estos días previos.

 

La Kabbalah nos enseña que toda revelación de Luz es precedida por oscuridad, siguiendo el orden de la Creación, tal cual lo estableció D-s en el Primer Día:

Luz y oscuridad
En la oscuridad de la noche de la vida, lo importante es estar unidos con amor y apegados a D-s.

“Llamó Elokim (D-s) a la luz ‘día’ y a la oscuridad llamó ‘noche’. Fue el anochecer y fue la mañana, un día.” Bereshit (Génesis) 1:5

A su vez, mientras mayor sea la Luz que se va a revelar, es decir, el milagro, mayor será la oscuridad que precede dicho momento puesto que es la manera en que D-s pone orden al caos. ¿Cómo?

En primer lugar, mantiene la bendición del libre albedrío para todos, virtuosos y viciosos, justos y malvados. ¿Por qué? Porque si solamente hubiera Luz nadie elegiría la oscuridad y, si solamente hubiera oscuridad, ¿cómo podríamos elegir algo diferente para nosotros? El problema del hombre es que en este mundo, el bien y el mal, se nos presentan mezclados y bien revueltos, lo que nos confunde y, a veces, nos hace equivocarnos. De ahí la importancia suprema de lograr la espiritualidad que desarrolle el discernimiento de manera de separar el bien del mal y la Luz de la oscuridad de cada uno de nuestros pensamientos, emociones y acciones, a lo largo de nuestras vidas.

En segundo lugar, es la manera en que D-s remueve el “pan de la vergüenza” de nosotros (el no trabajar por nuestra Luz y “parasitear” la de los demás), de manera de poder entregarnos la bendición sin que el Otro Lado se oponga aludiendo falta de méritos de nuestra parte.

En tercer lugar, es una instancia de aprendizaje y fortalecimiento espiritual, pues el desafío es transformar la maldición en bendición y transmutar la negatividad en positividad. Como decimos los kabbalistas, “revelar la Luz de la oscuridad” o, como bien dice la sabiduría popular, “no hay mal que por bien no venga”.

Desierto
Por difícil que sea, no dejes de caminar el desierto de la vida. Junto a D-s, siempre se llega.

Lo anterior, no es nada fácil puesto que involucra elevados niveles de fe, voluntad, persistencia, resiliencia, proactividad y alegría frente a situaciones a veces muy dolorosas o de aguda estrechez. Es ahí donde somos pasados por el fuego divino para ser templados en la certeza de que todo es para mejor.

Algunos, en su dolor se pueden preguntar, ¿Mejor para quién?

Para el alma y, por ende, para el cuerpo. ¿Por qué? Porque en la medida que se debilita el ego del cuerpo y se fortalece el alma, cuerpo y alma se unen en santidad y pureza, dejando atrás enfermedad, tristeza y estrechez. Nos apegamos a D-s y soltamos los ídolos que nos atan a la miseria y la muerte (no sólo de vida, sino que también de proyectos, relaciones, oportunidades, etc.)

¿Y qué de los enemigos y los malvados que sí existen?

Torre de David
La Torre del rey David era su fe en D-s.

Por una parte, en su misericordia, D-s le da la oportunidad a los malvados de arrepentirse y cesar en su maldad antes de ser castigados a lo largo de este proceso. ¿Y si son tan perversos que no tienen ninguna intención de arrepentirse, cesar en su maldad o dejar de maquinar en contra de uno?  En ese caso, D-s actúa con misericordia y rigor a la vez. ¿Cómo es eso? Misericordia para los justos y rigor para los malvados. ¿Por qué? Porque la consciencia predominante en este mundo es la de la polaridad del bien y el mal, mientras que D-s es Uno. Luego, cuando É-l actúa lo hace con ambas fuerzas a la vez, misericordia y rigor, y así separa la Luz de la oscuridad.

Ejemplo de ello son las plagas de Egipto que castigaban a los egipcios mientras que, al mismo tiempo, se protegía a los israelitas. En la cúspide del exceso del Faraón, la intervención n°11 de D-s permite que Moshé abra el mar para que el Pueblo de Israel cruce por tierra seca a la libertad. Una vez salvado el Pueblo de Israel por Su misericordia, D-s, a través de Moshé, cierra el mar haciendo caer las murallas de agua sobre los egipcios y ahogándolos a todos, a la vista de los israelitas.

De cualquier forma, independiente del nivel espiritual, para nadie es fácil el proceso del templado divino. Así que a continuación les entrego un consejo del rey David (Salmo 37) para tales momentos. Es uno de mis preferidos…

Israel
D-s saciará tu sed y de Sus aguas beberás con alegría.

Por otra parte, el maestro, Albert Gozlan, nos enseña que en el versículo 4 de este Salmo se encuentra oculto uno de los 72 Nombres de D-s que nos conecta con las virtudes de Moshé, muy necesarias para poder sobrellevar exitosamente estos duros momentos.

Salmo 37:4
Nombre de D-s n°63 oculto en el versículo 4 del Salmo 37. Letras Ayin-Nun-Vav. Conecta con las virtudes de Moshé. La letra Nun que aparece en el versículo es la Nun final (sofit).

 

Finalmente, yo les recuerdo las sabias palabras de otro rey que rezan así: “esto también pasará”.

 

Abraham Figueroa Drouilly

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YESOD Y EL VINO

Cuando se bebe vino en las festividades judías con sabiduría, intención (kavaná) correcta y fe (emuná), Ud. puede lograr milagros. ¿Cómo? Entendiendo el significado profundo de lo que realmente está haciendo. ¿Por qué? Porque en estas fechas se abren portales de Luz que, dependiendo de Ud., se pueden transformar en bendición o maldición.

Árbol de la Vida
La copa con vino bendecido representa Yesod, mientras que nosotros somos Maljut.

Partamos por la palabra vino. Vino se dice “yayin”  en hebreo. La suma de sus letras (Yud-Yud-Nun) asciende a 70 igual que en la palabra “sod” (Samej-Vav-Dalet), que significa secreto. Por lo tanto, el vino es un secreto. ¿Cuál? El secreto de la sefirá Yesod en el Árbol de la Vida.  Mire la imagen a su derecha. Fíjese como la sefirá Yesod es un embudo que recibe la Luz de todas las demás sefirot del Árbol de la Vida. Y, ¿Con qué fin? El único objetivo de Yesod es pasar esas bendiciones a la sefirá que no tiene ninguna, a la más pobre, a Maljut.

¿Pero qué es la Luz? Buena pregunta. En simple, todas las bendiciones que Ud. o yo podemos desear. No tres deseos, TODOS los deseos. Se da cuenta, D-s es más generoso que el genio de la lámpara mágica. Continuemos.

Visualice nuestro mundo físico como la sefirá de Maljut. Observe que, a menos que Yesod le entregue Luz, Maljut queda oscuro puesto que no tiene Luz propia y necesita recibir para poder sobrevivir. Y, ¿De quién depende Maljut para poder recibir Luz? Del hombre consciente que tiene la humildad de pedirle a D-s la bendición para él y los demás (por mi y por todos mis compañeros).

Recuerde, la columna central del Árbol de la Vida, a la cual pertence la sefirá de Yesod, se forma cuando deseamos recibir para compartir. El deseo de recibir egoísta bloquea la sefirá de Yesod.

Ahora bien, observe que si permutamos las letras del anagrama, Yesod, obtenemos el “sod” de la “yud”, es decir, el secreto de la letra “yud” que vale 10. Y, ¿Qué es 10? Diez es perfecto, es Unicidad, es Uno (1+0=1), y también son las 10 sefirot del Árbol de la Vida. Luego, el secreto de la letra “yud” es el secreto de cómo logramos conectarnos con la misericordia de D-s para ser co-creadores de milagros en nuestras vidas y, así, romper con la ley del tikún (karma).

Entonces, en la práctica, ¿cómo se hace? El vino simboliza la Luz del Árbol de la Vida acumulada en Yesod. Luego, llene su copa hasta arriba para manifestar abundancia y alegría. Al tomar su copa con la mano derecha, correspondiente al “dar”, forme el Nombre de D-s, “Sha-dai”, que significa Todo Poderoso, haciendo con sus dedos las letras Shin-Dalet-Yud. Este Nombre de D-s corresponde a la sefirá de Yesod.

Sha-dai
Nombre de D-s, Sha-dai, correspondiente a la sefirá de Yesod. (Shin-Dalet-Yud)

La base de la copa la toma con los dedos meñique, anular y del medio, formando así la letra Shin. Mientras que por el lado de la copa, coloca el dedo índice en diagonal y el pulgar hacia arriba, formando la letra Dalet. El pulgar hacia arriba, por sí solo, representa la letra Yud.

Luego, dependiendo de la bendición que desee, visualice uno o más de los 72 Nombres de D-s y los baja, mentalmente, con emuná, alegría, amor  y kavaná a la copa de vino. Después, recita la bendición del vino, bebe y comparte. Recuerde que Ud. representa a su alma en Maljut, por lo que al beber el vino bendecido, la Luz llega a Maljut y, por ende, a su alma, cuerpo y vida.

Árbol de la Vida
Sin humildad y bondad (Jesed), la Luz de Yesod para hacer milagros no llega a Maljut.
Letra Guimel
Letra Guimel del alfabeto hebreo.

Observe que en los 72 Nombres de D-s no se encuentra la letra Guimel correspondiente a la primera letra de varias palabras en hebreo cuya raíz es “orgullo”. Por otra parte, el valor numérico de las letras de la palabra, Jésed (Jet-Samej- Dalet), que es bondad, amor y benevolencia en el Árbol de la Vida, es 72 (8+60+4). Luego, se requiere de humildad y amor para poder conectar con los 72 Nombres de D-s y con Su misericordia de manera de traer bendición a nuestra vida y a la de los demás.

Abraham Figueroa Drouilly

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LIBERTAD

El Regalo de Israel a la humanidad

No hay libertad sin verdad, no hay libre albedrío sin Luz y oscuridad, y no hay discernimiento sin sabiduría y entendimiento.

Por eso el gran regalo de Israel a la humanidad es su proceso espiritual. Es transparente, desde sus inicios hasta que se convierte en un pueblo elegido por D-s, pasando de la esclavitud a la libertad. En su generosidad, no esconde su verdad de manera que otros pueblos también se puedan liberar.

De tanto caminar, mucho se ha aprendido para poder enseñar, y esa es la mayor envidia que genera en los demás. No entienden que ese es su dar, no valoran los estados de comodidad que debió sacrificar.

Perdió su libertad cuando cayó en oscuridad. Por la idolatría pasó, pero a su fe siempre volvió, pues la llama de D-s, de su corazón, nunca se extinguió.

Mientras otros con soberbia de sus caídas se mofaban y con juicios severos lo despedazaban, Israel, una y otra vez, se levantaba. Había que persistir, pues a D-s la misión se prometió cumplir.

En sus miedos, los pueblos de la tierra no entienden, sin empatía a D-s no vuelven. Atrapados están, en esta consciencia dual del bien y el mal. Su ego les oculta la verdad. En nuestros corazones, dos de nosotros hay. Los gemelos pelean por la primogenitura. Mantenlos enemistados y del Faraón por siempre serán, pues de la muerte del Árbol del Conocimiento nunca escaparán.

"Árbol de la Vida y Árbol del Conocimiento"
Esta fue una enseñanza permanente de un hijo de Israel. Mi maestro, Leo Batikoff Z”L, decía: “Hoy mismo convoco como testigos al Cielo y a la Tierra, de que pongo ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, para que vivas tú y tu descendencia.” Devarim (Deuterenomio) 30:19. Dicho en otras palabras, elige la consciencia del Árbol de la Vida (a su derecha) en vez de la consciencia del Árbol del Conocimiento (a su izquierda).


Por eso, mucho antes el amor de Israel contuvo la furia de Esav, pues su sombra supo aceptar y valorar. Dos opuestos juntos en paz pudieron en él estar. Luz y oscuridad, un día, cantaron su verdad. La enseñanzas de su abuelo Abraham y padre Itzjak supo acatar, e  íntegro ante D-s se pudo parar.

D-s el clamor del pueblo escuchó y, a través de Moshé, Aharón y Miriam, a la consciencia del Árbol de la Vida a Israel apegó. La plaga del granizo con la veneración del Árbol del Conocimiento en Egipto acabó. Dos opuestos en uno mandó. Fuego y hielo de los Cielos a todo árbol del campo destruyó.

Por las debilidades del corazón del Faraón, su pueblo tres plagas más debió padecer antes que D-s a Israel hiciera vencer. En su exceso, el Faraón a D-s volvió a desafiar, y con la fuerza del once su ejercito ahogado terminó en medio del mar.

D-s, de la esclavitud de Egipto a Israel liberó, y así a los pueblos de la tierra una lección les dio.  La vida se impuso a la muerte, e Israel recibió de D-s la Torat para enseñar. Dos opuestos este pueblo concilió y a una consciencia superior ascendió.

Que los hijos de Israel no olviden que su proceso espiritual es el regalo para la humanidad. En el amor, los opuestos se complementan para revelar la verdad. Que tu Luz contenga a tu sombra y así D-s te guiará a la libertad.


Abraham Figueroa Drouilly

Pesaj 5774 (2014)


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EL AMOR ES UNO

Verdad o Utopía

A lo mejor Ud. ha escuchado que estamos todos conectados y que D-s es Uno. Pero, ¿Qué significa esto realmente? ¿Se puede llevar a la práctica o es una utopía más? ¿Cómo puedo ser “uno” con mi enemigo?

Levantemos juntos un poco el velo

Para tales efectos, nos vamos a apoyar en tres versículos del Antiguo Testamento, la Torah. El primero reza así:

“Creó Elokim (D-s) al hombre a Su imagen, a imagen de Elokim (D-s) lo creó, varón y mujer los creó.” (Génesis 1:27)

Este versículo nos enseña que el Hombre bíblico está creado por D-s en singular pero que, a su vez, esta hecho a partir de una dualidad. En efecto, contiene dos opuestos, dos energías diferentes, una de polaridad masculina, el varón, y otra de polaridad femenina, la mujer. ¿Qué significa lo anterior?

"Luz del amor divino"
A su derecha la polaridad masculina, a su izquierda la polaridad femenina. La Luz se genera al centro, cuando hay resistencia, cuando hay Amor Divino.

Significa que cuando la energía masculina y la energía femenina dejan de percibirse como contrarias y revelan su complementariedad, forman un circuito energético denominado “Hombre”. Éste es el Hombre bíblico, el Hombre creado a “imagen y semejanza” de D-s, el Hombre con quien D-s corona la Creación el sexto día y a quien le entrega la tierra y el dominio de todo lo que hay en ella.

¿Cómo se revela la complementariedad? A través del Amor Divino que media entre ambas energías para “hacer tierra” y así evitar un corto circuito. Luego, el Amor Divino es la energía de polaridad neutra que permite la existencia de este circuito energético denominado “Hombre”.

Ud. se preguntará, ¿Qué tiene esto que ver con mi vida? La respuesta es más de lo que Ud. cree. Por ejemplo, una pareja que hace reiterados corto circuitos en su relación, termina por percibirse como contrarios entre ellos. Eso inhibe la aparición del Amor Divino y da paso a que la plaga de la discordia se instale entre ellos, impidiendo que las diferencias se zanjen en paz. Si la pareja no es suficientemente fuerte para luchar por su amor, terminarán por separarse.

"Almas gemelas"
Es el amor incondicional lo que permite que las almas gemelas se reconozcan y crezcan juntas como pareja.

¿Qué es lo fuerte en este caso? Lo contrario de lo que la mayoría cree. Lo fuerte es la capacidad de apegarse al Amor Divino para tener la humildad de escuchar al otro, la voluntad de realizar cambios, la paciencia para esperar el proceso del otro, empatía con el dolor del otro, capacidad de pedir perdón y perdonar, y la entrega para darse así mismo por un bien superior que es la unión de la pareja para poder llegar a ser un “Hombre”.




Eso permite que ambos, hombre y mujer, se trabajen libres de las debilidades del orgullo y la terquedad. Por lo tanto, lo fuerte es lograr hacer esa resistencia que es contraria a nuestra naturaleza egoísta y permitir que nuestra esencia altruista se manifieste en la relación. Dicho de otra manera, lo fuerte es lograr no hacer corto circuito.

¿Qué pasa si a pesar de lo anterior, hombre y mujer no logran vencer su propensión a la discordia y fracasan en verse como complementos?

El siguiente versículo de la Torah nos entrega la Luz para poder responder lo anterior:

“no te prosternes a ellas ni las adores , pues Yo soy Hashem (D-s), tu Elokim (D-s), É-l celoso, que castiga la maldad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación entre aquellos que Me aborrecen” (Éxodo 20:5)

"Amor"
El amor verdadero de los padres se refleja en su deseo de corregirse para no heredarle transgresiones a los hijos.


Este versículo nos ilumina ciertos bloqueos que provienen de nuestra ascendencia y que nosotros heredamos de ellos pudiendo, a su vez,  también ser traspasados a nuestra descendencia si es que no rectificamos la falta. La lógica es la misma que se observa en los rasgos genéticos que heredamos de nuestros ancestros.

Por ejemplo, observe que si Ud. tuvo muchos problemas con su progenitor de sexo opuesto y, aún mantiene conflictos no resueltos con él o ella, Ud. va a cargarle, inconscientemente, esos conflictos a su pareja y a los hijos que tengan el mismo sexo de su progenitor. De esta forma, cuando Ud. discuta con su pareja o hijo(a), en realidad lo que ocurre es que Ud. sigue discutiendo con su progenitor de sexo contrario por los conflictos pendientes de resolución, ya sea de su infancia, adolescencia y/o adultez.

Padre e hijo
Nuestra alma recibe del alma de nuestros padres, abuelos y bisabuelos.

¿De dónde los hereda su progenitor? Los adquiere de los conflictos no resueltos con su respectivo padre o madre, es decir, de su abuelo o abuela y, así, sucesivamente. Por lo tanto, son estos conflictos no resueltos los que D-s denomina “iniquidades” y que pueden llevar a muchos otros vicios.

Dado que en una pareja se juntan dos personas que comparten la raíz de un mismo problema pero lo manifiestan de forma diferente, como las dos caras de una misma moneda, el bloqueo a la paz y armonía de ambos cobra fuerza, confunde y se vuelve difícil de romper.

Por ejemplo, el hombre puede venir con conflictos no resueltos con su madre, consciente o inconsciente de ello, mientras que la mujer acarrea conflictos no resueltos con el padre, consciente o inconsciente de ello también. Luego, cada vez que discuten en realidad no se están viendo ellos sino que están viendo a sus respectivos padres en el otro, con quienes hay resentimientos provenientes desde la infancia, adolescencia y/o adultez.

Eso es lo que hace el bloqueo tremendamente difícil de romper. Sin embargo, sí se puede romper. Lo que se requiere es primero ir a la raíz, es decir, solucionar los conflictos con el progenitor respectivo para que de esa forma se comiencen a solucionar los conflictos de la pareja y luego con los hijos. ¿Cómo se hace? Con empatía, soltando los rencores, perdonando y pidiendo perdón. Algo que para nuestro ego es tremendamente difícil.

Observe en este ejemplo una relación que pasa casi desapercibida. Supongamos que el hombre tiene conflictos no resueltos con su madre. ¿Qué significa eso en términos energéticos? Que tiene conflictos con la energía femenina y eso se va a manifestar, una y otra vez, con las mujeres que intervienen en su vida, sea la pareja, la hija, amigas, compañeras de trabajo, abuela o bisabuela. ¿Por qué?

Porque la raíz del problema es con la energía femenina, independiente de su manifestación específica en su vida. ¿Qué significa lo anterior? Que por transitividad él también tiene el conflicto con la energía femenina de D-s. ¿Cómo es eso? Si él manifiesta el problema con la pareja es porque la raíz proviene de la madre y, más arriba, está la abuela y la bisabuela. Si Ud. sigue subiendo por la raíz va a llegar a Eva hasta que, finalmente, llegue a la Esencia Femenina de D-s. ¿Por qué?

"Luz y oscuridad"
Paulatinamente, la Luz nos va iluminando el camino, peldaño por peldaño, para ir haciendo nuestra corrección de alma.

Porque todo está conectado y D-s es Uno. Finalmente, en todas las mujeres que han intervenido en su vida, desde su niñez hasta su adultez, todas son vasijas de la Esencia Femenina de D-s. Resuelva los conflictos con ellas y logrará la paz con la Esencia Femenina de D-s.

Obviamente, lo mismo es válido para la mujer que tiene conflictos pendientes de resolución  de su infancia, adolescencia y/o adultez con su padre. Si resuelve los conflictos con el padre, también resolverá los conflictos con la pareja y, finalmente, con la Esencia Masculina de D-s, nuestro Padre Celestial.

Y, ¿Si el problema es con el progenitor del mismo sexo? Entonces, tanto hombre como mujer van a tener problemas relacionados con energías de su misma polaridad (sexo) y, por transitividad, con la Esencia de D-s correspondiente esa energía. Del apocamiento, sumisión y miedo hacia su progenitor pueden pasar a la tiranía con un hijo o subalterno del mismo sexo. En la medida que les cueste resolver esos conflictos, también les va a costar “plantarse” en el mundo y en su respectiva esencia.

La corrección se hace difícil porque todos tenemos un poco de ambos casos, lo que tiende a camuflar y confundir los problemas.

¿Qué ocurre si la relación con los padres mejora y también la relación con la pareja, pero todavía siguen existiendo bloqueos que no los dejan surgir?

A la Luz del tercer versículo que hemos elegido de la Torah  explicaremos lo anterior. Este versículo reza así:

“Llamó Elokim (D-s) a la luz ‘día’ y a la oscuridad llamó ‘noche’. Fue el anochecer y fue la mañana, un día.” (Génesis 1:5)

"Luz y oscuridad"
Finalmente, la gran batalla entre la Luz y la oscuridad es en nuestro corazón.


Este versículo, por medio de la Luz y la oscuridad, nos vuelve a señalar que los opuestos se complementan y forman una unidad, en este caso “un día”.  ¿Qué significa esto para nuestro proceso?

Suponiendo que Ud. se ha trabajado espiritualmente a consciencia y ha rectificado sus transgresiones por medio de sincero arrepentimiento, de hacer justicia para con Ud. y los demás (tzedakah) y se ha apegado a D-s, revelando su fe en su diario vivir, entonces la buena noticia es que está ad portas de la última batalla para lograr un desbloqueo definitivo. Y, ¿Cuál es, entonces, esa última batalla?

"Luz y oscuridad"
Nuestro mayor enemigo es nuestro propio lado oscuro. Acéptalo, contenlo con tu Luz y se Uno.

La batalla que define la guerra es cuando Ud. se apega al Amor Divino para complementar su lado de Luz con su lado oscuro. Cuando su Luz proveniente de su esencia altruista es capaz de contener la oscuridad de su naturaleza egoísta, entonces Ud. venció la guerra. Ha logrado la paz con Ud. mismo y con D-s.








Sin embargo, eso significa perdonarse todos sus errores y transgresiones, asimismo como las del prójimo, apegándose a la justicia y el amor. Además, debe tener la sabiduría para haber revelado los respectivos aprendizajes y ser capaz agradecer de corazón dichas experiencias oscuras de su vida. Entonces, sólo entonces, Ud. habrá entendido el propósito de la Voluntad de D-s para con Ud.

Al final, D-s es Uno

Es ahí cuando D-s es Uno en el amor y Ud. puede ser uno con su principal enemigo, su sombra. Después de eso, cualquier otro enemigo es “pan comido”.


Abraham Figueroa Drouilly


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POR QUÉ VS PARA QUÉ

¿Se siente atrapado y sin salida?

Si está viviendo un momento de su vida en el cual no vislumbra la Luz al final del túnel o, peor aún, esta situación se arrastra por varios años, entonces, a lo mejor, estas palabras le pueden ser de utilidad.

Un diagnóstico desde la empatía

Cuando el caminar por la vida se le hace más dificultoso porque está cansado y el fragor de la batalla tapa sus oídos y nubla su vista, no se desanime y, por sobre todo, no se rinda. Persista.

"Luz y oscuridad"
La batalla es feroz. La crueldad del enemigo clava la mentira. No estás solo. La verdad es el camino a la libertad. Alza la vista, D-s tu camino iluminará y tu alma sanará. (Foto de www.obofili.com)

Lo que está ocurriendo es que el enemigo busca inmovilizarle para que no logre salir a la libertad. En el plano metafísico, buscan impedir que su alma ascienda a un nivel más elevado y, por ende, que se situé más cerca de D-s y, en el plano físico, procuran que no se materialicen todas las bendiciones que D-s tiene reservadas para Ud. ¿Por qué?

Porque de esa manera lo maltratan con escasez y estrechez para que se sienta pobre de espíritu y, finalmente, plasme eso en su vida. El objetivo es debilitarlo para alejarlo de la Luz de D-s. ¿Con qué fin?

Para debilitarlo por medio de negatividad, miedos y malos sentimientos.   Es similar a cuando animales salvajes cazan. Lo primero que intentan hacer es separar de la manada al más débil para así poder alimentarse de él. ¿En qué se traduce lo anterior?

A nivel emocional, experimentar negatividad en cualquiera de sus formas tiene como consecuencia fisiológica, por una parte, la liberación de toxinas que nos envenenan la sangre y nuestros órganos y, por otra, la aparición de enfermedades y dolores que nos limitan en nuestro diario vivir. A nivel de la psiquis, son bloqueos psicológicos que no nos dejan ser ni avanzar. ¿Ser qué? Ser libres de este estado que nos mantiene cautivo y ser libres para poder hacer lo que deseamos y así, avanzar en nuestras vidas.

"Cadenas"
Lucha para que sean sólo un recuerdo. Un aprendizaje.

Esta esclavitud  genera sentimientos de incomprensión, tanto de parte suya con respecto a “por qué” la vida lo trata así,  como de parte de los demás con respecto a Ud. El resto lo va a juzgar desde sus miedos y limitaciones y no van a entender “por qué” Ud. no hace una u otra cosa para recuperar su vida y “por qué” no logra salir adelante si, después de todo, “no es tan difícil”.

No se preocupe por esos dichos. Siempre es más fácil decirlo que hacerlo. No obstante lo anterior, el dolor se acumula dentro de Ud. ¿Qué hacer, entonces?

Suelte el “por qué” y trate con el “para qué”

 Lo primero que debe hacer es soltar todos los pensamientos, disquisiciones y conversaciones donde la situación sea tratada desde la óptica del “por qué” a mi. La razón obedece a que el “por qué” no contribuye a moverlo a la acción. Lo sigue dejando apegado a su estado de víctima y lo que se requiere es que Ud. sea capaz de levantarse y avanzar. Solamente en la medida que Ud. comience a tener pequeños pero, sistemáticos logros, va poder comenzar a recuperarse y sentirse mejor con Ud. mismo. Finalmente, la sumatoria de esos pequeños logros va a ser igual a una gran victoria: su libertad.

"Sol"
Si te atreves a tomar acción, D-s te muestra el camino

En este punto es bueno tener presente que, la distancia de cero a uno, es infinito. Por lo tanto, por muy pequeño que Ud. juzgue su avance, para D-s es infinito pues É-l sabe lo difícil que es ascender cada peldaño de Su escalera espiritual para poder revelar la Luz de nuestras almas.

Por otra parte, al preguntarse “para qué” me ocurrió este evento, automáticamente Ud. se mueve a la acción. Esa pregunta lo lleva a cuestionarse, por ejemplo:

  • ¿Cuál es el aprendizaje que debe realizar a partir de esa situación?
  • ¿Qué es lo que no logra ver o sentir aún? y;
  • ¿Qué es lo que debe cambiar o soltar para poder seguir avanzando.
"Luz"
La Luz disipa la confusión y revela el bosque

Lo anterior obedece a que Ud. analiza la situación desde una óptica de responsabilidad, donde se hace cargo de las consecuencias de sus decisiones y acciones efectuadas con su libre albedrío y no las delega en terceros. Ya no es víctima, es responsable, y eso le abre las puertas a la corrección del error, al cambio de patrón conductual (hábito) en que se repetía la equivocación, y a la rectificación de su alma.

El camino del “para qué”, conduce a la libertad por el solo hecho de hacerse cargo de su vida ante Ud. mismo, los demás y D-s.




E
sta es la razón por la cual los sabios enseñan:

“no hay tribulaciones sin transgresión”.

Así, nos movemos a la acción por medio de nuestra introspección y alcanzamos sanación.

Abraham Figueroa Drouilly

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