VIDA

Mucho se ha dicho respecto del aborto. Tomamos lados en base a distintas simpatías y nos enfrentamos unos a otros.

Niñas riendo

Pero, ¿qué le pasa en el largo plazo a la persona que pasa por esta experiencia? ¿Qué le pasa cuando la consciencia ha evolucionado producto del entendimiento y sabiduría que traen los aciertos y errores en la vida? ¿Cuando D-s le da la oportunidad, en Su misericordia, de ser padre, a pesar que en otra oportunidad eligió no serlo?

¿Se considerará la decisión del pasado como la correcta? Aparecerán preguntas sinceras, de corazón, respecto de si no fue una decisión por comodidad o por obtener una solución inmediata a una dificultad de la vida?

Habiendo yo cometido ese grave error (puede que para otro no lo sea), les comparto que uno va a hacer mucho por conectarse con el alma de ese bebé para pedirle perdón. A su vez, van a pasar muchos años y grandes cantidades de trabajo espiritual para que uno se pueda perdonar de corazón. Y eso que yo soy hombre. Para una mujer que pasa por esa experiencia y vive la vida y la muerte dentro de su vientre, sin duda, debe ser mucho más traumático y difícil.

Por eso es bueno recordar que si deseamos ser coherentes y alguna vez invocamos, en aras de una enseñanza a alguien, el versículo de la Torá que reza, “ama al prójimo como a ti mismo”, ésta es una invocación de la vida y no de la muerte. No está circunscrita, por el contrario, está en la capacidad de amor de cada uno su extensión.

Si te equivocaste como yo en la vida, no te olvides que, al final, lo único que cuenta es si uno fue capaz de arrepentirse de corazón, corregirse, transformarse y apegarse a la vida.

Si estás en desacuerdo conmigo también está bien. Solamente, no olvides que puede que con los años cambies de opinión y, en ese momento, no va a estar esa vida para que le pidas perdón, como me pasó a mí.

Abraham Figueroa Drouilly

Originally posted in LB Consulting