LA APERTURA DEL MAR

¿Ud. cree en milagros?

Supongamos, por un momento, que sí. ¿Cuál es el milagro que Ud. desearía recibir hoy en su vida? No se apresure, conéctese con su interior y encuentre aquello que Ud. realmente desea recibir.

Agua (6)
El deseo es como un remolino. A mayor certeza, más fuerza de arrastre tiene. Si deseas recibir para compartir, estás jalando Luz para ti. Si solamente deseas para ti, terminas arrastrando oscuridad.

Si le vienen un sin fin de deseos no se preocupe. Eso solamente es signo de que se conectó con su mente. ¿Por qué? Porque la mente lo guía a la ilusión de que Ud. va a lograr satisfacción a través de objetos físicos, situaciones que involucren conseguir más bienes terrenales o posiciones de poder que le permitan disponer de la materialidad a su antojo, ya que a eso está acostumbrada.

Con el tiempo, y el tiempo pasa rápido, nos damos cuenta de que eso no nos soluciona la vida. No nos libra de enfermedades, depresiones económicas, corrosión política, corrupción, problemas con los hijos, la pareja, o en el trabajo. Tampoco nos libra de los distintos vaivenes que tiene la vida y la naturaleza, por muy desarrollada que esté la industria de seguros. Por último, tampoco nos permite escapar de la muerte.

Agua (8)
El agua que da vida es amor. El amor también tiene la fuerza de liberar.
Agua (7)
En el Árbol de la Vida el agua está asociada a la columna derecha, al dar, al dar vida.


















Sin embargo, si le hacemos esa misma pregunta al corazón, él nos pediría un solo milagro. ¿Cuál se pregunta Ud.? Libertad. El corazón pediría ser liberado de la esclavitud en que se encuentra y que no lo deja ser, que lo mantiene limitado, endurecido y aplastado. Con libertad podría ser y hacer todo lo que desea. Y, ¿qué es lo que desearía el corazón? Amar.

Para qué amar, se preguntará Ud. Bueno, si uno se ama de verdad entonces también de verdad puede amar al prójimo, a su trabajo, familia, país y vida. Ese amor sin defectos se extiende sin dificultad a la naturaleza, a la Creación y, finalmente, a nuestro Creador.

Agua (4)
Cuando permites que el amor te envuelva revelas la belleza de la vida

Ese es el amor de un guerrero por sus hombres en batalla; el amor de un sacerdote por su congregación; el amor de un profesor por sus alumnos; el amor de un líder por su pueblo; el amor de los padres por sus hijos o el amor de un hombre por su mujer. Un amor dispuesto al sacrificio por los demás. Un amor que permite restringir nuestra naturaleza egoísta para dar paso a nuestra esencia altruista. Un amor que desea recibir para compartir.

Como el corazón es sabio, entonces una vez que ama sabe que puede desear todo lo que la mente desea. Entonces, ¿cuál es la diferencia? El corazón que ama lo desea desde la Luz, para compartir, pues ahí está su realización. La mente que gobierna un corazón cerrado al amor lo desea desde la oscuridad, desde el egoísmo, porque a través de los bienes piensa que va a ser ante los demás. El corazón ya sabe lo que es, porque se ama, por lo tanto, los bienes son accesorios.

Desierto
Sin agua, la vida es un desierto. Sin compartir, ¿qué se puede recibir?

Dicho de otra manera, cuando nuestro corazón está cerrado al amor y nuestra mente nos gobierna, vamos a buscar la satisfacción, la Luz que nos hace falta en el exterior. Eso nos va a llevar a explotar el mundo en busca de bienes de los cuales podamos hacernos de su Luz para sentirnos satisfechos. El problema está en que de esa forma nunca vamos a lograr llenar el vacío que llevamos por dentro. Solamente tomamos del exterior, del mundo, para satisfacer nuestro deseo de recibir. Tarde o temprano, el mundo nos va a pasar la cuenta por todo lo que nos ha dado y va a exigir que demos. ¿Pero qué vamos a dar si estamos vacíos por dentro? Entonces ahí uno se debe preparar para un embargo espiritual. ¿Cómo? Sí, efectivamente, un embargo espiritual que, en el plano físico, nuestro plano, se traduce en un proceso de desapego obligado.

Luz (3)
La Luz desea compartirse, su esencia es dar. El sol nos lo revela todos los días, comparte su Luz incondicionalmente.

Cuando el corazón ama y trabaja junto a la mente, entonces la Luz viene de nuestro interior, de nuestra alma y, lo único que desea es salir a compartirse. Esa Luz es abundante y nos llena, nos satisface y permanentemente encuentra formas de darse a los demás, de compartirse con el resto. Le damos al mundo y al exterior desde nuestro interior. En este caso, el mundo de tanto recibir Luz de nosotros nos comienza a devolver con la misma abundancia y generosidad con la que le hemos dado. Dado que la Luz contiene todas las bendiciones, también llega, por esa vía, todo lo material a nuestra vida. Nos llega del dar del mundo producto que nosotros compartimos nuestra Luz con él.

Ese es el milagro que abre las aguas para nosotros. Es ahí cuando cruzamos el mar hacia nuestra Tierra Prometida.

Permite que LB CONSULTING te ayude a revelar tu Luz interna para que el mundo te llene de Luz.

Abraham Figueroa Drouilly


Originally posted in www.lbconsulting.cl

 

 

EL CORAZÓN

Cuando el corazón co-gobierna la razón,

Nuestra voluntad se fortalece.

Libre de toda disociación,

La verdad en nosotros crece,

Coherencia de pensamiento, verbo y acción, nuestro fruto son.

Tesoro que el sabio apetece y a nuestros hijos enriquece,

Luz de valentía que abre camino a la oración de toda generación,

Es liderazgo fiel que con el tiempo se reconoce y obedece,

Revela consciencia de unión que vence la ilusión de la separación,

Por siempre a su dueño engrandece y a D-s, en los Cielos, enorgullece.

Abraham Figueroa Drouilly


Originally posted in www.lbconsulting.cl

LA VOLUNTAD ES LA CORONA

Un Diálogo
Ángel 3
Es la Divinidad la que elige cómo revelarse para su mensaje entregarte

Imagine, por un momento, que hemos llegado al final de nuestra vida y que una autoridad celestial nos permite verla por completo en un abrir y cerrar de ojos. ¿Habría elegido cambiar algún camino de manera de cambiar el destino? ¿A juicio suyo, qué es lo que habría hecho la diferencia en su vida?

Antes de responder, piénselo bien, pues de su respuesta depende su lugar en la vida en el “más allá”, en la eternidad. Si su respuesta es soberbia no creo que le vaya muy bien. En tal caso, le recomendaría un ajuste urgente de sus expectativas y pretensiones. Por el contrario, si su respuesta es humilde e involucra un grado importante de autoevaluación y sincero arrepentimiento, seguramente va a tener grandes posibilidades de lograr un buen lugar.

Ahora bien, dado que eligió responder con humildad y sinceridad, dicho ser celestial le revela que Ud. tenía a mano todas las herramientas necesarias para haber vivido la vida que deseaba y, además, se las muestra.

Ciego
“No hay peor ciego que aquel que no quiere ver”

– ¿Cómo no las vi?, se pregunta Ud. Él le responde que algunas eran innatas, otras debían aprenderse y otras debían suplirse mediante solicitudes de ayuda a las personas que las poseían. Además, le señala que en la medida que compartía el resto compartiría con Ud. y eso le permitiría avanzar revelando más herramientas a lo largo de su vida.

– Pero yo no tuve disponible todo eso? Recalca Ud.

– Si lo tuviste, pero elegiste no revelarlo. Le responde certeramente.

– ¿Cómo hice eso?, pregunta Ud.

– Con tu libre albedrío, le responde de manera muy serena y le muestra todas las veces que por miedo eligió quedarse donde estaba y no avanzar, y también todas las veces que la duda lo hizo retroceder y extraviar el camino.

– ¿Por qué no me ayudaron si sabían que estaba atrapado?

– Sí lo hicimos. Te mandamos mensajes de muchas formas para que pidieras ayuda pero elegiste no hacerlo, le responde.

– ¿Y cómo hice eso?, pregunta Ud. molesto.

-Con tu libre albedrío, le responde de manera muy serena. Luego añade: Lo ejerciste a lo largo de toda tu vida. Cuando deseabas algo, lo hacías y cuando no deseabas algo, no lo hacías.

– ¿Me está diciendo que me faltó desear?, pregunta Ud. muy molesto.

– Te faltó desear soñar, desear que tus sueños se hicieran realidad, desear trabajar por ello hasta lograrlo, desear ayuda para poder hacerlo y desear compartir tus éxitos con el resto.

– No era fácil, responde Ud. resignado.

– Solamente requerías haber ejercido tu voluntad, le responde compasivamente.

Una Conclusión

El nivel de consciencia de la mayor parte de las personas corresponde a un estado donde nuestra naturaleza egoísta tiende a imponerse por sobre nuestra esencia altruista la mayoría de las veces.

Árbol 4
Creció torcido pues no avanzó con rectitud. Buscó de lado y lado sin poder encontrar lo por él deseado. Su voluntad resignó a los demás, su altura ya no más.

Dado lo anterior, en la medida que nosotros no somos capaces de desear los cambios que nos van a mover y hacer avanzar hacia dónde nos gustaría estar, entonces van a ser los deseos de los demás los que nos van hacer avanzar hacia donde ellos quieren que estemos. Es decir, si no ejercemos nuestra voluntad, los demás van a ejercer la de ellos sobre nosotros.

El resultado es como un árbol que crece torcido y no da el fruto esperado.

El coaching y mentoring desde la Kabbalah te ayuda a trabajar la voluntad para que puedas realizar tus sueños. Solamente, debes pedir ayuda.

Abraham Figueroa Drouilly


Originally posted in www.lbconsulting.cl

 

LA IMPORTANCIA DEL TRES

Un hermano mío siempre me ha dicho que el número tres lo persigue. Bueno, a continuación se ofrece una explicación de la importancia del número tres en nuestras vidas y cuál es el mensaje que ha querido transmitirle a mi hermano este número mágico.

Primero el Uno
Círculo 1
No hay principio ni fin. A su vez, el fin está en el principio y el principio en el fin. Un Todo. Uno.

Imagine un círculo como el de la imagen adyacente a su derecha. No tiene principio ni fin. No hay separación en él, solamente unidad. Una unión que sigue por toda la eternidad. Es un circuito energético que se retroalimenta de manera perfecta en un espacio donde no hay tiempo. Es un dar y recibir perfectos. Es Uno. En este estado de consciencia la conexión con D-s, la Fuente de Toda Vida, está revelada. Lo vemos y reconocemos en todo. Es una relación directa y normal de cada uno con É-l, pues no ha habido desconexión. Es similar al estado espiritual de un niño en relación a su vida con sus padres. No tiene consciencia de otra opción de vida y todo le llega por intermedio de ellos. No requiere trabajar. Este estado es todo lo que conoce y lo vive con naturalidad y sin cuestionarse nada.

Luego el Dos

 

Infinito (5)
Dos mitades iguales, espejo una de la otra, pero separadas del Todo por un nudo eterno, viviendo una condena infinita.

En dos tenemos un nivel de consciencia de separación. Nos separamos de la Unidad, del Uno. A nuestros ojos, dejamos de pertenecer a un círculo. Nos sentimos diferentes. Es un estado de polaridad donde todo es percibido por nosotros como opuestos. Por ejemplo, polaridad positiva y polaridad negativa, masculino y femenino, derecha e izquierda, arriba y abajo, bonito y feo, razón e intuición, amor y fuerza, espiritualidad y materialidad, luz y oscuridad, bueno y malo, y así sucesivamente con cada experiencia de nuestras vidas. En este nivel de consciencia juzgamos todo y a todos en base a esta percepción de realidades y verdades que se oponen unas a otras. La conexión con D-s no está revelada, por el contrario, cada uno debe encontrarla y, en nuestro afán de entender qué nos está pasando, por qué nos está pasando y, para qué nos está pasando, terminamos refugiándonos en el “ver para creer”. Desconfiamos de lo que no podemos percibir con nuestros cinco sentidos. La fe es defectuosa, no se le permite ser certeza. Por el contrario, la bajamos de nivel a una esperanza, a una probabilidad de ocurrencia. Este nivel de consciencia corresponde al adolescente espiritual que adolesce discernimiento y juicio. El adolscente que, en su entendimiento, requiere “matar” la imagen del padre y/o la madre para poder ser. Su centro es él mismo. Un estado de consciencia caracterizado por el egoísmo y manifestado en un deseo de recibir para si mismo. El recibir se antepone al dar la mayoría de las veces. En este estado de consciencia el flujo energético mantiene a las personas atrapadas en una lucha eterna entre dos mitades iguales pero percibidas como opuestas. No nos damos cuenta que venimos y somos parte de Un Todo. Es la esclavitud de la ilusión debido a la desconexión.

Finalmente, el Tres que nos devuelve al Uno
Círculo e infinito 2
Dos mitades iguales y unidas en Uno. Cada una refleja “la imagen y semejanza” de su Creador. Su intersección, el Vésica Piscis, es la definición geométrica de la Luz.

En el tres tenemos un estado de consciencia superior. Si bien nace del dos, recibe del primer y segundo estados de consciencia. Es un estado de consciencia que nos permite escapar de la trampa de la polaridad pues somos capaces de reconocer que todo proviene de una misma Fuente de Vida, de un D-s. Integramos las distintas verdades que experimentamos en nuestras vidas como una sola Verdad.

Infinito (6)
Desata el nudo que separa las dos mitades iguales y vuelven a ser Uno

Las dos mitades iguales dejan de ser opuestas si las desatamos para que puedan volver a la unidad del círculo. La fe deja de ser esperanza y se vive como certeza. Esto permite “creer para ver”. Se restaura la conexión con D-s pues somos capaces de ver las manifestaciones de su Divina Presencia subyacente en todo. Comenzamos a recordar. Es un nivel de consciencia correspondiente a un anciano espiritual, realizado, sabio y en paz. En este estado de consciencia prima el altruismo por sobre el egoísmo.

Las Tres Columnas del Árbol de la Vida y Un Secreto

En la Kabbalah, el Árbol de la Vida es un diagrama sagrado en base a tres columnas que nos entregan muchísimos mensajes de vida pero, por sobre todo, nos entregan tres:

Tres columnas
La columna derecha es dar y la columna izquierda es recibir. La columna central es recibir para compartir.

1. La columna derecha es el dar. Este es un dar incondicional como el atributo que define la esencia de D-s, pues en É-l no hay deseo de recibir. En la medida que hombre y mujer se van acercando a este dar incondicional también se van acercando a D-s.

2. La columna izquierda es deseo de recibir para nosotros mismos. Refleja nuestra naturaleza egoísta y nuestra desconexión de todo y, por ende, también de D-s que es Todo. No lo vemos. Nuestra inseguridad nos lleva a buscarlo en el “ver para creer” y por eso no lo encontramos. Cuando estamos más desconectados establecemos verdaderos campamentos en esta columna denominados hoy en día, “estados  de comodidad”, en los cuales nos aferramos a lo material, que vemos como real,  en vez de lo espiritual que entendemos como estados utópicos y abstractos. Lo anterior se manifiesta cuando las cosas no nos salen como deseamos y dejamos de ser proactivos. Caemos en un estado de víctima y culpamos al resto por la forma en que se nos dieron las cosas. Sutilmente, eludimos nuestra responsabilidad en los acontecimientos de nuestras vidas al colocar la responsabilidad en los demás. Nos olvidamos de nuestro libre albedrío y, por supuesto, de las consecuencias de nuestras decisiones, diluidas en el tiempo y espacio de nuestras vidas. Nuestro intelecto nos alimenta la ilusión y atrás quedan las emociones y el corazón, pues en estos tiempos para muchos, debilidad son.

3. La columna central, la número tres, es una columna mágica. No está manifestada en forma permanente pero es la que permite equilibrar los polos que percibimos como opuestos. Media entre la derecha e izquierda, dar y recibir, hombre y mujer, bueno y malo, etc. Es la polaridad neutra del circuito energético del Árbol de la Vida. Gracias a ella logramos escapar del estado de polaridad y pasar a un nivel de consciencia superior. ¿Cuándo aparece? Cuando hombre y mujer ejercen su voluntad, su libre albedrío, y anteponen su esencia altruista a su naturaleza egoísta. Dicho de otra manera, la ilusión se desintegra frente a nuestros ojos cuando somos capaces de elegir, libremente, desear recibir para compartir, en vez de recibir sólo para nosotros mismos.

Ese es el secreto. Ahí aparece la columna central con toda su fuerza y luz para nosotros. ¿Y si los demás persisten en su egoísmo? También los ilumina a través del ejemplo de los que siguen su esencia altruista y restringen su naturaleza egoísta.

La práctica hace la perfección
Dos mitades
El amor revela la Luz que une a dos mitades iguales

Un ejemplo de lo anterior es cuando hombre y mujer se aman de verdad  y, por ende, se ven y sienten como complementos.  Ya no son una “ayuda contraria”, compitiendo entre ellos, como en el estado de consciencia número dos, sino que se transforman en una “ayuda complementaria”. Las dos mitades iguales se unen en sus objetivos y acciones de vida. Ya no se perciben como opuestos. Su unión espiritual también se plasma a nivel físico en todo lo que hacen, incluyendo el amor. Aparece la tercera columna entre ellos, pues cada uno desea recibir para poder darle al otro lo mejor de si. La coherencia hace que esta Luz de ellos también se proyecte hacia los demás, reflejándose en su manera de actuar con el prójimo.

Hombre y mujer
La armonía de una pareja trae alegría y endulza la vida

Entonces ocurre el milagro. ¿Cuál? Comienzan a crear y vivir su realidad desde el amor y altruismo. Se equilibran y armonizan con la vida. Sus sueños se comienzan a hacer realidad. ¿Cómo? De la misma forma que nacen sus hijos, nacen sus sueños y nace su realidad, es decir, de su unión en el amor. Viven en la abundancia, pues han llegado a su Tierra Prometida. Escaparon de la estrechez del estado de consciencia de la polaridad.

La Luz de la tercera columna es el vehículo para estos milagros pues es la manera en que invitamos a D-s a ser parte de nuestras vidas. Es ahí donde Lo reconocemos y nos reconectamos con É-l.

Sin embargo, la vida no es fácil y no siempre somos capaces de restringir nuestra naturaleza egoísta. Por eso el trabajo para hacerlo y la recompensa por hacerlo son grandes. Debemos trabajar nuestra voluntad, nuestra capacidad de amar, nuestro deseo de salir del estado de polaridad y nuestro deseo de recibir para compartir.

La ayuda del Coaching

Ahora abra su mente y visualice que el amor que lo une a su pareja también se puede manifestar de otras formas. Por ejemplo, para unirlo con su trabajo cuando lo hace con pasión y lo lleva a realizarse como persona, o para unirlo con su comunidad cuando Ud. se comparte con ellos.

El coaching es una herramienta de la cual se dispone para superarse como persona y lograr lo anterior. De manera práctica, lo ayuda a colocarse objetivos realistas y a trabajar por ellos para eliminar la brecha entre sueños y realidad.

El coach trabaja junto a su cliente para que éste logre vencer sus estados de comodidad y hábitos que le impiden liberarse de lo que no desea en su vida de manera de ser libre para poder hacer lo que sí desea.

El coaching desde la Kabbalah trabaja las fortalezas y debilidades de las personas en el plano intelectual, emocional, creativo y material, de manera que puedan hacer real su tercera columna mediante acciones concretas y, así, manifiesten en vida las bendiciones de D-s para ellos.

Abraham Figueroa Drouilly


Originally posted in www.lbconsulting.cl